1. Cuando mi papá bebía (Tercera parte: Sus taxistas)


    Fecha: 24/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Catiremajo, Fuente: SexoSinTabues

    ... respiración se le agitó, los demás hombres bebían afuera en el garaje mientras Mario me hacía dibujos en el comedor de la casa y yo le regalaba a su paquete un masaje riquísimo con mis nalgas. Después de un momento me bajé de su regazo pero al hacerlo le toqué sin disimulo la verga que la traía súper tiesa y tenía el pantalón de casimir beige mojado con su precum. Él me miró asustado como preguntándome que estaba yo haciendo. Me limité a sonreír mientras le miraba a los ojos y le amasaba la verga por encima de la ropa. La preciosa boca de Mario estaba entreabierta, su barba a medio crecer enmarcándola y su pelo ensortijado cayendo sobre su rostro que temblaba de miedo y excitación. Me metí al baño pero dejé la luz apagada sin quitarle la vista de encima como diciéndole “Ven”. Entendió perfecto mi señal, se levantó y se dirigió al baño. Ahí yo lo esperaba detrás del cancel, él entró como si fuera a orinar, cerró la puerta con seguro y se sacó la verga. Entonces salí de detrás del cancel y me prendí a mamarle aquella belleza de verga que Mario tenía. Su piel era clara de color, el capullo rosado y brillante del precum que bañaba su ya jugosa verga. Sus pantalones de vestir cayeron al suelo junto con su cinturón, sus llaves y algunas monedas que salieron de sus bolsillos haciendo un ruido muy peculiar. Yo mamaba suave y complacientemente mientras acariciaba sus preciosas piernas. Mario estaba asustadísimo jajajaja temblaba todo y yo no sabía si era de placer o de nervios… daba ...
    ... igual yo estaba chupándole la verga al amigo más guapo de mi papá mientras él se empedaba con los demás en el garaje de la casa. Como Mario no era muy alto su verga tampoco era muy grande, pero eso era perfecto porque me cabía completa en la boca, no me provocaba arcadas y él podía sentir como su preciosa polla entraba por completo en la boquita de un niño de 10 años. Me agarró la cabeza como olvidando quién era yo y mi edad, comenzó a cogerme la boca frenéticamente y dio un grito silencioso antes de chorrearse dentro de mi boca y garganta. Lo recibí con placer, apreté mis labios sobre la redondez de su pene mientras mis mejillas recaudaban toda la leche que el señor Mario me estaba dejando dentro. Paledeé y me lo tragué de inmediato para poder exprimir su verga con mi boquita desde la base hasta el glande… claro que yo sabía cómo se hacía aquello, bien aprendido lo tenía yo. Con la lengua jugueteaba con su glande para poder deleitarme las últimas gotitas que iban saliendo de su verga. Sentía el olor de su sexo, de sus vellos y rápidamente se agachó para recoger sus pantalones y sus llaves, las monedas las dejó ahí, claro que yo las recogí y me las quedé jajaja fue como el pago que se le da a un nene putito por sus servicios como becerrito lechero. Mario salió casi corriendo del baño de la casa, apagó la luz y yo me escondí de nuevo tras el cancel. Se despidió de todos y se fue de inmediato causando intriga en algunos de los menos borrachos, aunque otros como mi papá que ya ...