1. Una fantasía hecha realidad.


    Fecha: 28/06/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Crusnik, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuello, hombro y el nacimiento de sus tetas. Luego deslicé mi otra mano hacia dentro de su braga sintiendo la peludés de concha. Lágrimas de impotencia se deslizaban por su cara.
    
    Aflojé las tiras de su sostén y deslicé hasta la altura de su estómago besando las aureólas y sus pezones hasta que se pusieron duros. Todo esto sin dejar de acariciar su chocho peludo dentro de su calzón.
    
    Le ordené que se sentara en la cama, se relajara y se abriera de piernas. Deslicé su calzón hasta la altura de sus rodillas y al ver su vagina rosada y peluda. No me resistí a probar su sabor a mar. Empecé a lamer, un olor fuerte a pescado inundó la habitación y oí algunos gemidos escapar de sus labios. Eso me excitó más y busqué su clítoris para morderlo y meterle los dedos. Ella se empezó a mojar, la calentura de su raja quemaba mi boca.
    
    Le ordené que me desnudara y me baje la trusa con la boca. Así lo hizo ella. Luego le ordené que me lamiera el glande hasta que se corra en su boca y le guste mi sabor. Para su disfrute le ordené que se masturbara mientras lo hacía.
    
    Luego cambiamos a la posición del 69, lamiéndonos el uno al otro hasta que sentí que me correría. Me puse de pie y le dije: “lámelo y tómatelo todo. Este va a ser el alimento más rico que haz probado y te correrás con su sabor” No creo que haya resultado, sabía que no podía controlar sus pensamientos, tan sólo sus acciones.
    
    Algunas gotas de semen y baba cayeron por las comisuras de sus labios. La dejé descansar ...
    ... algunos minutos mientras recuperábamos fuerzas. Ella cayó agotada en la cama. La visión era gloriosa: de costado, completamente desnuda, con su cuerpo sublime, sus tetas paradas, su concha mojada y su cara con mi semen.
    
    Minutos después, le ordené que se limpie la boca y me traiga condones, me los coloque con la boca y se eche en la cama con las piernas abiertas. Su rostro ya no tenía expresión de susto, sino de resignación.
    
    Tenía inexperiencia colocándome el condón con la boca, pero al final lo hizo. Me gustaba eso. Me excitaba el saber que a sus 28 años, un chico de 23 años como yo podía enseñarle cosas.
    
    Se echó en la cama con la cara al techo, me comí su clítoris, mientras exploraba las paredes de su vagina con mis manos, sintiendo su calor y su sabor, la textura de terciopelo de su piel, sus vellos púbicos. Cuando estuvo más mojada me levanté.
    
    Acerqué la cabeza de pene a la cueva de su vagina y la deslicé de arriba abajo y en forma circular en la entrada de su cueva.
    
    Se puso más cachonda y entonces se la clavé de despacio, disfrutando el olor de su piel, susurrándole palabras dulces al oído, mordiendo suavemente sus pezones. Margarita cerró los ojos y se dejó llevar por el placer. Luego la coloqué de costado, me gustaba más; su vagina se cerraba un poco más por la presión de sus piernas clavándola de forma rítmica y constante. Así me corrí nuevamente.
    
    Descansé un poco, tal vez 20 ó 30 minutos, comí algo, bebí agua y le di alimentos y bebidas también a ella, le ...