1. lidia


    Fecha: 01/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... mucho, que ese día por ejemplo había trabajado desde las siete hasta las doce, que a las dos de la tarde ya estaba cursando una materia en uno de los anexos de la facultad y que a las siete cursaría otra en la central, por eso ahora estaba viajando hacia ella. Yo, como buena madre, me sentí conmovida por su esfuerzo y le pregunté que iba a hacer hasta las siete ya que faltaban casi tres horas, él me dijo que cuando llegase a la facultad se iría a un aula desocupada y en ella estudiaría hasta la hora de cursar; entonces yo le pregunté si no quería venir a merendar a mi casa, que estaba cerca de la facultad, así se le pasaría más rápido el tiempo. Juro que lo hice por compasión, por instinto de madre, no por otra cosa. Él aceptó, vino a mi casa, merendó, charlamos un rato y luego se fue a estudiar. La conversación que tuvimos fue sobre sus cosas, lo que hacia, lo que estudiaba, lo que quería ser, ya que yo sentía que era mi hijo pequeño y como no lo veía de otro modo le dije que cuando quisiese viniese y merendase o descansase en mi casa. Cuando se fue pensé en lo que había pasado y me alegre de haber ayudado a ese joven, que entre otras cosas me confirmó que tenía 21 años, ya que podría ser mi hijo; sinceramente no lo veía de otra manera. Al día siguiente no vino, motivo por el cual no me acorde de él, más si apareció al otro día; me sorprendió escuchar el portero eléctrico, ya que no esperaba a nadie, pero cuando me dijo quien era inmediatamente lo recordé y recordé que en ...
    ... la charla que habíamos tenido me había dicho que solo los miércoles y viernes cursaba tarde y noche y por ende que tenía esas horas libres; inmediatamente lo deje pasar y comenzamos nuevamente a conversar sobre nuestras vidas. Al rato hago la merienda y nos ponemos a tomarla, sentados sobre la cama, ya que mi departamento es de solo un ambiente, por lo que mucho espacio no tengo, entonces utilizo la cama para sentarme y apoyo en un mueble las tazas y los platos, estábamos en eso cuando de pronto se da vuelta hacia mí y me da un beso, sorprendiéndome, me alejo de él diciéndole “¿Estas loco?” A lo que él me responde diciéndome “Sí, estoy loco por vos” y me vuelve a besar, mientras me agarra de la cintura. Yo hacia ya casi tres años que no estaba con un hombre, pero sabia lo que podía pasar si lo besaba por lo cual, ya que era mucho menor que yo, y no se me había ni siquiera pasado por la cabeza que podría ocurrir algo entre ambos, inicialmente, me contuve para no besarlo, pero sus besos eran tan insistentes y sus brazos me tenían tan fuertemente agarraba que no bien hizo presión con su tronco, inclinándose sobre mi, haciendo que quedase tendida en la cama, no me resistí mas y lo comencé a besar yo también. ¡Que bien me sentí entre sus brazos!, ¡Cuánto hacia que no me besaban y acariciaban! Me deje llevar y cuando comenzó a acariciarme deje escapar unos suspiros indicando cuanto me agradaba. Ese día jugaba argentina, no recuerdo contra quien, pero acabamos como ese partido, yo ...
«1234...7»