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Los Hetero Curiosos, Parte 1
Fecha: 02/07/2021, Categorías: Gays Autor: carlos.cifuentes280, Fuente: SexoSinTabues
... “a la mierda todo” y me dijo. E: Hazme lo que quieras Le pedí que se pusiera en cuatro sobre la cama, cosa que hizo, aún un poco inseguro. S: Tienes que apoyar la cabeza en la cama, que así me dejas más fácil. Él no dijo nada, solo obedeció. Me posicioné detrás de él y la vista era hermosa. Un hombre grande, con gran espalda, alto, con buenas nalgas en cuatro frente a mí, dejando ver su pene monstruoso colgando, casi tapado por sus bolas aún más colgantes. Con un hoyito lampiño, rosado, majestuoso, y lo mejor… prácticamente virgen y cerrado. No hice nada durante un minuto, a ver si se impacientaba. Movió ligeramente la cadera y esa fue mi señal de atacar. Me lancé como un ave de rapiña a su presa, con ambas manos le agarré sus nalgas, con un sonoro “PAFF”, el cual lo hizo saltar y gemir despacito. Abrí y cerré esas grandes nalgas y acto seguido, acerqué mi rostro a su cueva. Un olor a limpio, a jabón me llegó de su casi virginal culo. Rocé sus pliegues con la punta de mi nariz, provocándole un saltito. No pude aguantar más y saqué mi lengua, puse la punta justo en donde las bolas terminan y empecé a subir, pasando por su hoyito hasta terminar al final de su raja en la parte baja de la espalda. Erick soltó un gemido casi gutural de su garganta, mientras sus manos (las cuales estaban casi a la altura de sus pies) apretaba con fuerza la sabana. Me alejé un poquito y le dije. S: ¿Te gustó? E: Si weon – me dijo agitado S: ¿Sigo? E: Si, sigue – me dijo entrecortado S: Pídeme que ...
... te chupe el hoyo – le contesté, con una sonrisa pícara, mientras el me miraba con los ojos entrecerrados, su cabeza aún apoyada en la cama… con su mejilla en la cama…de lado E: Chúpame el hoyo weon – Me contestó sonrojándose – Chántame tu lengua en la raja weon que me encanta como se siente – Añadió, cerrando los ojos, estando rojo como un tomate… casi como una suplica S: Ábrete los cachetes – le ordené… y él muy sumiso… lo hizo. Ya tenía lo que quería, un hetero a mi merced pidiendo más lengua en su ano goloso, abriéndose las nalgas para dejarme más espacio de acción. No perdí mi tiempo y empecé a lamer ese ano, tenía un sabor exquisito y un olor aún más exquisito, que se revelaba a medida que el sudor limpiaba el olor a jabón, un olor muy difícil de describir, pero si has hecho un buen beso negro, sabes a que me refiero. Movía mi lengua de arriba abajo, de lado a lado, en círculos, hacia dentro y hacia afuera, mientras que con mis índices lo estiraba en todas direcciones. No tardé mucho en que su ano se dilatara, y empezara a boquear como pidiendo más lengua. Seguí mi trabajo mientras escuchaba un concierto sin fin de gemidos y gruñidos, de tiritones y de golpes de nalgas cuando volvía a abrirse más sus cachetes, de silencios entrecortados con una respiración agitada, y de grandes gemidos que parecían no tener fin, solo para acabar con un gran estremecimiento. Durante todo ese rato, no atendí su pene, ni él tampoco lo hizo debido a que se abría las nalgas, pero ese no fue ...