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Los Hetero Curiosos, Parte 1
Fecha: 02/07/2021, Categorías: Gays Autor: carlos.cifuentes280, Fuente: SexoSinTabues
... motivo para no tener una gran posa de fluidos en las sabanas de su cama. Su pene tenía algo de fimosis, por lo que su prepucio quedaba justo detrás del glande, aprisionándolo levemente; del cual brotaba un hilillo bastante grueso de fluido transparente que no paraba de gotear, mientras su pene daba brincos constantes. Mi pene estaba en condiciones similares, olvidado por mis manos, pero con un gran hilillo que escurría de la punta de mi glande, bajaba por el tronco de mi pene y desaparecía por debajo de mis bolas. Decidí que era momento de ir un poco más allá, así que mientras lamía su ano como si no hubiera un mañana, empecé a untar mis dedos con su líquido acumulado en la cama. Me alejé un poco por un par de segundos y, sin abrir los ojos, me preguntó E: ¿Qué pasó? ¿Por qué paras…? – no alcanzó a terminar la pregunta cuando mi índice derecho se clavó sin piedad en su ano hasta el nudillo. Lo vi ahogar un gemido, pero su rostro lo decía todo. Placer puro, con su boca abierta a mas no poder, respirando entrecortado, sudando mares. Empecé a mover mi dedo y un gemido acompañó mi movimiento. He de aclarar que los gemidos de Erick son de los gemidos más masculinos y varoniles que he escuchado en toda mi vida. Seguí moviendo mi dedo, otro gemido. Cada pequeño movimiento hacia que Erick gimiera o gruñera, mientras su ano apretaba mi dedo con fuerza. Seguí un rato así y proseguí con un segundo dedo, el cual entro con una leve dificultad. Giraba mis dedos, entraba y salía, los ...
... sacaba todo, para volver a clavarlo. Seguí con un tercer dedo, Erick estaba al borde del desmayo y yo al borde del orgasmo solo con verlo gozar. Empecé a penetrarlo con mis dedos lentamente, mientras el gemía en la salida y cortaba el gemido en la entraba. Cuando vi que ya no me oponía mucha resistencia, empecé a acelerar. Con mi mano izquierda le tomé su mano del mismo lado y se la puse sobre la espalda, él la dejó ahí mientras yo hacía lo mismo con su otra mano. Una vez juntas, con mi mano libre se las tome con firmeza, mientras la otra lo penetraba sin compasión. Seguí así un par de minutos, hasta que sentí que hacía fuerza para liberar sus manos, mientras gemía cada vez con más fuerza, pero resistí y no dejé que liberaras sus manos. Sus gemidos subían de volumen, mientras su cuerpo se estremecía, hasta que logró vociferar. E: ¡Ah!, weon!! ¡Se siente genial!!! ¡Siento que me voy como hace media hora y no pasa!!! SIGUE POR FAVOR – Me dijo casi gritando Aceleré mis movimientos, mientras mi pene palpitaba, anunciando el gran orgasmo que se avecinaba. Erick no paraba de gemir y de tiritar, hasta que… un gran “Oh!”, largo, prolongado, gutural, masculino salió de su boca. Y… nada… silencio total de parte de él, mis manos no se detuvieron ni un solo segundo, mis bolas empezaban a mover mi liquido por todo el largo de mi aparato. Uno, dos, tres segundos y Erick empezó a bufar, su ano se contraía con una fuerza y velocidad impresionante, apretándome los dedos en intervalos constantes. ...