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El Accidente de Papá
Fecha: 03/07/2021, Categorías: Gays Autor: DaveGarrido, Fuente: SexoSinTabues
... cama. Bajó la colcha y arrancándome la toalla me metió bajo las sábanas, completamente desnudo. No dije nada, y me cubrí hasta la barbilla temblando mas de nervios que de frío. El se quedó de pie, con esa oscura mirada suya, enmarcada por sus pobladas cejas. El silencio pesó de pronto en la habitación. Mi padre hablo con un tono de voz muy profunda un par de veces sin dejar de mirarme a los ojos… -Ni creas que te voy a hacer una mamada – dijo simplemente. No dije nada. Cerré los ojos porque me sentí incapaz de mirarlo. -No soy como tú – continuó implacable – que se aprovecha de un enfermo convaleciente. Lo miré de nuevo. El secreto y la culpa de tanto tiempo acariciados ahora estaban tan desnudos como yo bajo la sábana. Mi padre inmóvil me miraba, dejando que el efecto de sus palabras terminara de cubrirme con vergüenza. Sus fuertes y velludas manos comenzaron a moverse. No hacia mí, no para lastimarme como temí en un principio. Se movieron hacia su bragueta. Bajaron el cierre de sus viejos pantalones color azul marino y como si tuvieran voluntad propia entraron en la cueva de su entrepierna y trajeron a la luz el monstruo de un solo ojo. -Aquí lo tienes – dijo con la misma voz de reproche. Miré el falo que colgaba indolente entre sus dedos. La cabeza sedosa miraba al piso, como si ella en realidad no me culpara de nada. -¡Vamos – dijo mi padre – que esta vez quiero estar completamente consciente mientras me la chupas! Sus duras y crudas palabras en vez de alentarme me ...
... detuvieron. Con algo de fuerza, mi padre tomó mi cabeza y la apretó contra su Verga. Sentí en las mejillas la suave presión de su miembro. Sentí el suave arañazo de los negros vellos que lo rodeaban. -¡Mámalo ahora – negoció papá sin soltarme – y prometo no molerte a golpes como mereces! No sé porqué pero abrí la boca. Porque lo deseaba, no había ninguna duda. Porque me lo estaba pidiendo, porque quería complacerlo, porque anhelaba su rechazo o su odio, pero no su indiferencia, o porque simplemente tenía una verga hermosa que me encantaba chupar. El hecho es que obedecí, y comencé a chupar con suavidad la punta roma y tersa de su verga, sintiéndola vibrar y crecer en el ominoso silencio de mi recámara. Mi padre terminó de aflojarse el cinturón y sin sacar su pene de mi boca dejó resbalar el pantalón por sus vellosas piernas. Me di cuenta que no llevaba ropa interior. Me pregunté porqué habría venido a mi casa sin ella. Me pregunté si todo esto que estaba sucediendo había sido planeado por él. Me pregunté porqué su pito sabía tan bien y porqué encontraba aquel malsano placer de mamarlo tan irresistible. -¡Se ve que te encanta mamar vergas! – comentó más para sí mismo que para mí. Ni siquiera le contesté. Me afané en tragarme el sable completo, desde la hinchada punta hasta la pilosa empuñadura. -¡Y seguramente no es la primera que chupas! – continuó mientras arrancaba la sábana que me cubría y me dejaba completamente desnudo. Me miró con cierto desenfado y curiosidad. Tal vez porque ...