-
CULITOS CASI VIRGENES 2
Fecha: 04/07/2021, Categorías: Gays Autor: Hansolcer, Fuente: SexoSinTabues
... lo supo. Aflojo su cuerpo y me recibió en su culo una y otra vez, metida tras metida Iván fue otro. Su rostro infantil empezó a reflejar lujuria, placer, gozo. Sus pujidos ahora eran de gusto por estar siendo follado, su pene seguía erecto, tieso como palo. Pude ver como sus manos ya no se apretaban contra si, ahora me buscaban como queriéndome abrazar, por dentro sentí como el culo de Iván tenía espasmos, sus gemidos hoy eran verdaderos bufidos y resoplidos. La boca se le puso seca, volteó los ojos hacía arriba, supe que debía darle fuerte. Levante mis caderas lo mas que pude y sin un ápice de lástima lo clavé tan duro como pude, una vez, dos veces, cinco veces, hasta que grito sin importarle talvez que mi madre lo pudiera escuchar en el cuarto donde estaba. Se corrió sobre su pecho, varios chorros, leche blanca, de olor agradable. Julito me miró como preguntando que hacer, no pude responderle. Una descarga como de fuego se revolvía en mi zona baja, acelere mis movimientos, la intensidad. Quizás bastó una decena de veces para sentir que mi semen subía por mi polla, se la saque dejándome ver que el culo le había quedado abierto como una figura de ok echa con mi mano. Me masturbe sobre de él, sobre su pancita. Julio se había acercado, ansioso de ver salir aquello que apenas ayer había probado. Fueron 4 chorros grandes, uno incluso fue a caer sobre el rostro de Iván, los otros sobre su pecho, luego una serie de borbotones que dejaban escapar más y más semen. Sólo porque mi ...
... mamá podía escucharme, me trague mi grito. Que acabada había tenido con aquel par de chicos pervertidos que habían llegado supuestamente a buscar mangos, pero que yo supe desde el principio que lo querían eran polla, polla y de la grande. Ellos mismo me habían confiado un día antes que esto no era nuevo, que cogían incluso con su padrastro y el hijo de este. Un señor de unos 55 y Joaquín de 35 o más. Uno a la par del otro descansábamos en la cama. Yo en medio - Su papá la tiene grande? – Pregunte. - Si – dijo Julito levantando su cabeza como si quisiera comparar. Iba a preguntar por Benjamín, el hijo. - Es grande, pero no se le para tanto como a usted. Es como hasta aquí – dijo Iván poniendo su dedo pulgar al pegue de mi verga y el dedo medio hasta donde comenzaba el anillo de mi glande. - Benjamín la tiene gorda – dijo Julio. - Por eso mi papá no quiere que se la meta a Dayana – dijo Iván. Me habían ganado la delantera a mis preguntas. Porque mi curiosidad me hacía sospechar que aquella familia tenía más secretos que dos niños a los que les gustaba jugar al sexo. Dayana a sus 14 debía ser una tentación muy grande para aquellos adultos que por lo que contaban estos chicos, eran lujuriosos y perversos. Una vez más iba a preguntarles algo, pero la voz de mamá llamándome lo impidió. - Voy – dije. Nos vestimos. Para disimular el olor a sexo rocié un poco de aerosol para zancudos. Julio e Iván salieron conmigo, mirando a todos lados se cercioraron que nadie pudiera verlos salir de mi ...