-
Ciclo de la vida
Fecha: 13/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... sensación de que no demasiada por la cara que puso al principio, como si la hubieran abierto por la mitad. Pero papá era un amante muy, muy bueno, fue muy paciente y en un rato, estaba haciendo que mi tía se corriera con ese cacharro bien metido en su interior. Lo que había comprobado es que mi padre, a la segunda, tardaba muchísimo en correrse, era capaz de satisfacer a las más exigentes, incluso más de una a la vez. Total, que le dio tiempo a hacérmelo otra vez, a repetir con la tía y, con una crema que me pidió, metérsela por detrás. Era la primera polla de verdad que le metían por ahí, por lo visto, con consoladores había probado mucho. La cuestión es que lo disfrutó como una guarra. Curiosamente, no me entraron celos de ninguno, ni siquiera ver a papá montárselo con ella. Esta rutina solía repetirse una vez a la semana, me refiero al trío, porque hacer el amor entre nosotros, era todos los días. Todos hasta que estuve demasiado gorda para aguantarlo, pasado el octavo mes de embarazo. A papá le encantaba que me ensartara su herramienta, cabalgándole con todo el tripón y las tetazas que se me habían puesto. A mí me daba un poco de miedo que hiciera daño a la niña (sí, iba a ser niña) pero el ginecólogo me dijo que no había problemas. Y si el reparo era mucho, que lo hiciéramos de lado. Papá siempre encontraba alguna postura cómoda para hacerlo. Mi hija nació en 1989 a finales de julio, el 29, bajo el signo de Leo. Creí que mi marido la iba a llamar Marta, santo de ese día, ...
... pero la llamó Teresa en honor al día en que nos casamos. Menos mal que fue un parto bueno y cortito, porque pasaron de ponerme la epidural y me dolió un montón, sobre todo cuando me cortaron el coño con un bisturí y, después de parir, me lo cosieron a pelo. Creo que ese fue el verdadero momento en que me di cuenta de que, en realidad, yo era mi madre. No lo puedo explicar mejor, pero acababa de parir a mi hermana. Tampoco puedo describir la inmensa alegría que tuve al dar a luz, una parte de mí y una parte de él, no había sentido tanto amor en mi vida. Cuando nacieron los gemelos, hacía tiempo que no tenía ninguna duda y ahora, abril de 1992 estoy a punto de dar a luz a una niña. Estoy acojonada, estoy convencida de que la que va a nacer soy yo ¿Cómo puede ser que esté aquí fuera y me tenga dentro? Ya no sé ni quién soy, si mi madre o yo misma y no tengo nada claro si, cuando nazca esta hija (o sea yo), podremos estar juntas en el mismo sitio. La física la dejé al principio, ya dije que no me enteraba de nada, pero he leído algo de ciencia-ficción y, aparte de teorías para todos los gustos, hay una que dice que no puedo estar doblemente en el mismo sitio y en el mismo tiempo. Si me creo esa, o se acaba el mundo o me acabo yo. Acojonadísima es poco. He cogido todas mis fotos, todas las que tengo y las he tirado a la basura. Si la historia ha de volver a pasar, ella no me puede conocer. Iré también a casa de los abuelos, o mis padres, a quitar las fotos que tengan de mí, no ha ...