1. El Baldío y El Mirador. 9ª parte.


    Fecha: 13/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues

    ... que Inés y Brenda les platicaran, mientras me fui a dar un baño, me vestí y salí a despedirme de todas, ya que pasaban de la nueve de la noche y yo estaba con la preocupación de mi Jenny, que me esperaba en nuestro hogar, ¡el cuarto de azotea! Oye Marvin, no se vale que te vayas, me decía barbi, ¡tú nos dijiste que te ibas hasta mañana!, pues sí eso estaba planeado, lo que pasa que me fueron a avisar temprano antes de venir aquí, que debo de presentarme a cubrir una guardia de un compañero al ERUM, que comienza a la 11 de la noche y salgo a las 9 am, pero les prometo estar con ustedes todo el día de mañana, ya con esa mentira me retiré de esa mansión dejando a las nueve nenas seguras en casa. Ya de camino a casa recordaba los momentos que pasé con cada una de ellas, bueno en el famoso metro de la ciudad de México a esa hora iba atiborrado de gente, y yo llevaba una erección por recordar los sucesos, con los ojos cerrados pero no de sueño, era de soñar lo recién vivido, no sé cuántas estaciones pasarían, pero el viaje era largo, entre los apretones y empujones por entrar y salir, ¡un par de frondosas nalgas fueron a dar justo en mi erección!, por lo que abrí los ojos y vi que era una mujer no mayor de 30 años, que la empujaron y apretaron contra mí, ya que iba yo recargado en una de las puertas de ese vagón, al principio no hice caso a ese incidente, pero los movimientos del tren y la gente, esas nalgas frondosas se daban a dar unos movimientos calientes en mi pene cubierto ...
    ... por mí pantalón, así que se me erectó al máximo, la mujer volteo a verme y yo igual mi mirada en sus ojos que nunca desvié, y nuevamente se volvió a acomodar dándome la espalda, a medida que avanzaba en el recorrido ese transporte, sus nalgas estaban incrustadas sobre mi erecta verga a la que disimuladamente esa mujer le daba unos movimientos muy ricos, yo sólo estaba estático nunca había estado en esa situación y menos con público a mis lados y de frente, mis manos estaban quietas sin moverse, el ruido del propio tren y la gente la escuchaba como si fueran ecos, hasta que una de las manos de esa mujer fue al encuentro de una de las mías e hizo que la posara en los laterales de su cadera, al sentir la suavidad de la tela de ese vestido mi excitación estaba aún más arriba en ese momento, ¡así que la jalé a pegarla correctamente en mi estaca que picaba esa carne dura partida en zanja que era su exquisito culo!, los vaivenes de ella eran más intensos en ese instante, mis dos manos ya jalaban de la cadera a esa mujer que sola y yo sin moverme se daba a frotarse y picarse sola. Paraba su hermoso culo y lo dejaba caer suavemente en eso llegamos a una estación en el que se transborda y la gente nos empujó más, por lo que ella se dio a dar vuelta a quedar cara a cara conmigo, al retomar el avance el tren, sus movimientos continuaron pero ahora de frente, ¡qué rica sensación sentí!, al estarse ella frotando con su pelvis y concha en mi pene cubierto, en eso me dice, ¿dónde te bajas?, ...
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