1. Aventura


    Fecha: 13/07/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: JulioG, Fuente: CuentoRelatos

    ... despacio. Menudo 69 estábamos haciendo. Me tenías a cien.
    
    ―Para, para, por favor ―tuve que pedirte―, acabarás por hacerme correr, Juani.
    
    Pero yo no paré, seguía acariciando tu clítoris con intensidad, sujetándote tu hermoso culo.
    
    Luego cambiamos de posición. Te quedaste tumbada, esperándome, pidiéndome con la mirada que te follara, mordiéndote el labio.
    
    ―¡Métemela!
    
    Y me acerqué a ti buscando tu boca. Nos besamos de forma brutal.
    
    Cada vez la tenía más dura, joder, me estaba excitando una pasada, ¡uf!!
    
    Metía mi lengua en tu boca enredándola con tu lengua.
    
    Fui bajando luego hasta tus pechos para besarlos, amasarlos, me entretuve con tus pezones, que estaban muy duros. Me encanta besar los pezones, tirar de ellos con los labios y luego con los dientes, pasarles la lengua, y ver como se ponen tiesos y duros, y se contraen las aureolas.
    
    ¡Y por fin fui entrando dentro de ti, en tu vagina, tan mojada! Estaba caliente, podía sentir en mi polla tu calidez. Que pasada. Era súper excitante.
    
    ―¡Mmm! ¡Sii! ―dijiste
    
    Y seguí entrando despacio, muy despacio. Hasta que me agarraste por el culo y apretaste hasta dentro, hasta el fondo.
    
    Y volví a salir despacio, poco a poco, para entrar ahora de golpe, sin avisar.
    
    ―¡Siiii!, sigue.
    
    Y seguí, ahora con un ritmo, que se veía que te gustaba, seguías gimiendo...
    
    ―¡Ahhhhh! ―gritaste porque te había hecho daño, estaba tan excitada que pellizqué y arañe tu espalda, eso hizo que me empezaras a follar más ...
    ... rápido y algo agresivo, no me disgustaba porque estaba excitadísima... me diste la vuelta, me agarraste por el culo y me pusiste a cuatro patas. Cogí unos cojines del sofá para las rodillas, ya que me encanta follar en el suelo.
    
    Me agarraste por las caderas y seguiste penetrándome, azotabas mis nalgas, me gustaba... llevaste un dedo a mi ano y me masajeabas mientras seguías follándome. Notaba que al follarme y palpar mi ano te había aumentado la excitación.
    
    ―Dime cosas cielo... ―me respondías―, folla amor folla, así, muy bien Julio... folla amor, mmm...
    
    ―¡Joder, Juani, que bien follas!
    
    ―Me tienes a tope, súper excitado. ―Mientras te sujetaba por las caderas, y seguía penetrándote. Te cogí del pelo y tiré un poco hacia mí para que te arquearas, y poder cogerte de los pechos. Los apreté fuerte. Pellizqué tus pezones. Y seguía penetrándote más y más.
    
    Te dejé caer sobre los cojines boca abajo. Y saque mi polla del coño. No podía más. Si seguí así iba a correrme y quería que durara y hacerte disfrutar, que temblaras de gusto. Fue entonces cuando me dediqué a acariciar tu ano. Te eché crema en él para ir dilatándolo. Empecé metiendo un dedo primero, despacio, despacio, dejando que entrara poco a poco con la crema, y enseguida lo aceptaste. Fui entrando y saliendo, para luego untar un segundo dedo y probar a entrar despacio, y te retorcías de gusto, no parabas de moverte. Con la otra mano por debajo empecé a acariciarte el clítoris.
    
    ―Umm, ¡oh! ¡Sii! Bestial.
    
    Y seguí ...