1. Aventura


    Fecha: 13/07/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: JulioG, Fuente: CuentoRelatos

    ... así acariciando tu ano sin parar y a la vez el clítoris, hasta que mordiste un cojín y apretaste tus muslos contra mi mano y se te escapó un gemido brutal, un gemido consecuencia de un orgasmo tremendo que te hizo convulsionar y gritar
    
    ―¡Sí Julio, siiii!
    
    ... la sacabas de mi culete y la metías en el chichi, te notaba que bajabas el ritmo y eso era síntoma de que te quedaba poco. Me preguntaste que donde quería que acabaras y te dije por detrás. Te corriste y mantuviste tu polla un rato dentro hasta que empezó a relajarse... La sacaste y al poco noté que salía el semen y se deslizaba mojando en el camino mis labios del chichi.
    
    Fuiste al baño y trajiste una toalla para limpiarme, me decías que todavía tenías pelos entre los dientes, yo me reía...
    
    Me preguntaste por qué no me lo afeitaba o por lo menos recortármelo...
    
    ―Nunca te lo has depilado entero?
    
    ―Pues no porque debe picar luego ―contesté yo.
    
    ―Podías probar comentaste.
    
    ―Pues vale ―te dije.
    
    ―La próxima vez que quedemos lo traeré depilado.
    
    ―Me podías dejar depilártelo, me pone mucho... jajajajaja…
    
    ―Vale, depílamelo ―conteste.
    
    ―Uffff, ya me estas volviendo a poner, cielo... ¿Te lo depilo entonces?
    
    ―Si ―contesté.
    
    Extendiste la toalla sobre el suelo del salón y sobre un cojín, puse el culete encima, abrí las piernas y las doble... estaba abierta de patas totalmente. Fuiste al baño y ...
    ... trajiste espuma de afeitar, unas tijeras y tu maquinilla de afeitar. Te excitaba el juego y tu polla volvió a crecer...
    
    ―¿Mmmm?
    
    ―Ya verás.
    
    ―¿Preparada?
    
    Empecé a darte espuma por los pelitos de tu chichi.
    
    Fui deslizando la cuchilla con mucho cuidado por tu pubis. Me mirabas con unos ojos llenos de deseo. Paré para besarte. Un largo beso, profundo, húmedo. Y seguí afeitándote, despacio, con calma. A intervalos, acariciando de nuevo tu clítoris.
    
    ―Quieta, Juani, no te muevas.
    
    ―No puedo evitarlo, me estas excitando…
    
    ―Enseguida acabo.
    
    Cuando te tuve afeitada, te pasé una toalla mojada y retiré todos los restos de espuma. Quedó ante mí un espléndido coñito, dispuesto para recibir mi polla, que ya estaba otra vez dura.
    
    Lo primero que hice fue volver a devorarte ese brillante coño. Nada más pasar mi lengua por tu clítoris pegaste un respingo, y seguidamente apreté mi lengua contra tu botón moviéndola de lado a lado. Tú apretabas mi cabeza contra ti sin dejarme casi respirar. A la vez volví a meter mis dedos en tu chichi moviéndolos muy deprisa, hasta que otra vez te moviste al ritmo que te marcaba y llegaste a chillar consiguiendo de nuevo otro brutal orgasmo.
    
    ―¡¡¡Siii!!! ¡¡¡Amor, Siii, fóllame así!!
    
    ―Me encanta masturbarte y verte poner esa cara de felicidad cuando llegas al orgasmo y las aureolas de tus pezones se te contraen por el placer recibido. 
«123»