1. Despertando a la putita


    Fecha: 14/07/2021, Categorías: Incesto Autor: princesita9012, Fuente: SexoSinTabues

    ... calor y quería más. “Papi” le dije entre jadeos, a lo que él me mostró su verga y la puso sobre mi rajita, delineando la división de mis labios hasta quedar en la entrada de mi conchita. “Ahora vas a ser mía, pequeña zorra” dijo él entrando de una vez su enorme tranca en mi cuerpecito. Agarré las sábanas y empecé a gritar con un poco de dolor. Inmediatamente Luis me tomó de las caderas, se sentó en la cama y empezó a taladrarme, rompiendo mi vestido de princesa por adelante para apretar mis inexistentes pechitos. Jadeaba por el esfuerzo de sentirlo dentro, estaba siendo penetrada y un rato después de empezar, mis gemiditos volvieron a inundar el cuarto. “Eso putita, gime para papi. ¿Te gusta la verga de papi?” preguntó mi padrastro y yo asentí ahora moviendo las caderas en busca de sentirlo más dentro aún. Me di vuelta para quedar ambos de frente y él me besó con lengua, haciendo que me corriera de nuevo porque jugaba a meterme su lengua hasta mi garganta penetrándome más fuerte y duro. De pronto, Luis comenzó a correrse dentro de mi conchita y tiró de mi cabello, mordiendo mi clavícula y yo ya estaba hecha un desastre. Tenía el cabello despeinado, el vestido roto, mis taconcitos tirados en el piso, mi tanguita rota y el brasier a medio quitar. “Ahora ven, te has comportado como una campeona” dijo saliendo de mi y me impresioné porque teníamos un reguero de sangre, mis fluidos y los suyos en mis piernas y la cama. Como el buen hombre que es conmigo, me sirvió chocolates y ...
    ... agua, para luego ponerme en cuatro sobre la cama y empezar a penetrarme en posición de perrito. Lejos de estar con dolores, yo gozaba gimiendo y apretando las sábanas; y más lo gocé cuando se acercó a mi oído y lo mordió suave. “Saluda, princesa. Estás cogiendo y muchos hombres van a ver cómo papi te da verga” dijo y me corrí mojando su tranca con mis líquidos, en tanto él agarraba de nuevo mis pechitos y yo gemía como una perra en celo. Cuando le iba a estallar la polla, la sacó de mi cuerpo y yo de instinto la empecé a chupar como si fuera una paletita. Él estaba tan caliente que se corrió manchando mi carita de leche, a lo que la tomé y disfruté como una buena putita. Una hora más tarde me duchó, me vistió y me dejó en la cama de mi cuartito, donde lejos de dormir, estaba aún caliente. Le había robado pastillas de yumbina y me las había tragado. Luis tomaba pastillas de dormir y mamá igual, así que decidí vestirme con un conjunto de ropa interior de encaje, un uniforme genérico de putita de colegio y me arraqnué de la ventaba de mi cuarto hacia la calle. Pasó un señor que estaría en sus cuarenta y algo y le dije que estaba perdida y si me podía ayudar. Terminé cogiendo con el en un callejón a oscuras, bien cogida, llena de leche y me dejó un billete en mi brasier. Luego hice lo mismo con otro hombre un poco más joven y el tercero me llevó a casa, no sin antes, dejarme dicho que pasara mañana por donde se estacionaban los buses de la escuela después de clases. Me acosté llena ...