1. Sexo compulsivo con mi hija, primer trío


    Fecha: 15/07/2021, Categorías: Gays Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... pocas veces anal, la mayoría por la vagina y cuando las fechas no lo permitían ella gustosamente se tragaba el semen del papi.
    
    Cuando comenzó la temporada escolar y todos retomamos el ritmo habitual de actividad, se relajó la vigilancia materna, hubo más facilidades y sobre todo tiempo para que ella pudiera hacer su voluntad: tener sexo.
    
    Para evitarnos el riesgo de un embarazo y sin conocimiento de la madre, visitamos a un ginecólogo amigo para colocarse el diu, de ese modo hacerlo sin condón y evitarnos estar rezando cada mes por la llegada de la regla.
    
    Esa misma tarde, saliendo del ginecólogo aprovechamos ese par de horas libres para hacer un alto en el camino a casa, tomando un turno en un hotel para parejas, sería su primera vez en la comodidad de un hotel, bien merecido lo tenía. Por un par de semanas no estaba indicada la protección del diu, en esa ocasión hicimos el mágico 69, terminando con un final a toda orquesta, sometiéndola por segunda vez a un prolongado y exigente, sexo anal.
    
    Terminad de higienizarse, un par de cervezas nos dio un tiempo extra, propicio para el relax y la conversación, somos dos amantes en el post de una eufórica sesión de sexo pasional, ésta condición me había hecho reflexionar e imponer la claridad de conceptos para evitarnos problemas éticos provocados por esta relación incestuosa, tan impropia como placentera, un conflicto de conciencia.
    
    Contenida entre mis brazos, su cabeza reposa tranquila sobre el pecho paterno, ...
    ... hablando sin mirarnos, solo dejarnos fluir, insistía en hacerle entrar en razón que lo que estábamos haciendo no era bueno ni honesto.
    
    - Entonces no te gusta hacerlo con tu nenita?
    
    - No, no, nooo, no es eso…
    
    - Entonces es qué ya no quieres hacérmelo más.
    
    - Sí, sí, quiero pero… a ver cómo te explico…
    
    Por una vez no sabía cómo hablar, teníamos una relación con límites difusos, la pasión arrasa con las buenas intenciones, en realidad pretendía hacerle entender que podríamos seguir siempre y cuando lo que había nacido entre nosotros no se vaya fuera de control. Propuse seguir, que fuera solo sexo pasional, y no sexo emocional, solo relación física sin involucrar sentimientos, luego el silencio…
    
    - Sí, papi, será todo como digas, pero… te necesito, mi deseo es contigo y solo para ti.
    
    Sus palabras no eran las de la pendeja, era una mujer plena, tan sincera como la compulsión sexual que la domina y me contagia, pero luego ya ni sé cómo ni de qué modo se volteó, mirándome, tomó mi rostro en sus manos, miraba con la intensidad de quien está mirando la vida al borde del abismo.
    
    El beso en la boca era casi natural, hacerlo de ese modo abriendo los míos y buscando con su lengua llegar a la intimidad que propone un beso con el profundo contenido del erotismo emocional hizo flaquear todas mis convicciones del momento previo. Dos besos con la misma emoción cerraron el diálogo.
    
    Mientras nos estábamos vistiendo para dejar el lugar me volvió a coquetear, juguetona y ...
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