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Putito para todos 04 Tomás consigue lo que deseaba
Fecha: 15/07/2021, Categorías: Gays Autor: Alvaro-L-de-H, Fuente: SexoSinTabues
Han pasado dos meses desde que el curso se inició y han sucedido muchas cosas, voy a relatar las más importantes aunque ninguna haya sido transcendental. Estoy y me siento muy bien en el nuevo centro, los chicos son parecidos a mí, pero no en el físico, sobresalgo sobre casi todos ellos aunque los hay que me gustan un montón. Tengo sentado a mi lado a uno que habla muy poco, me quiero hacer el simpático y procuro entablar conversación con él en los momentos de descanso. Tiene unos ojos muy bonitos de color ámbar, dulces como la miel pero siempre muestra lo peor de él y en lugar de sonreír tiene un gesto muy feo de enfado, al contrario que los otros chicos que procuran mi amistad y hablar conmigo, él no lo hace de momento. Es muy fuerte y cuadrado, con los hombros muy anchos y las manos grandes, un día me apartó de la puerta elevándome en el aire al ver que no me retiraba para que pasara él. Otra vez estaba un profesor explicando un problema y no lograba entenderle, le pregunté lo que había dicho, casi siempre va en pantalones cortos mostrando sus gruesas y ya velludas piernas, para llamar su atención posé mi mano sobre la que tenía más cerca y la pasé por ella, saltó en el asiento, se me quedó mirando pero no me retiró la mano. Me explicó a su manera lo que él había entendido mientras miraba mi mano pasando con suavidad acariciando su vello, cuando terminó de hablar puso su mano sobre la mía, la tapaba entera y la apretaba sobre su muslo. -Me gusta tu mano, es muy suave y ...
... bonita. –se había puesto rojo y entonces sus ojos se veían hermosos, brillantes y dulces como caramelo. Ya sabía lo que le agradaba y como podía llamar su atención, más adelante hablaremos de Carmelo, así se llama mi compañero de mesa. Joaquín, Jorge, Lorenzo y Tomás tonteaban ahora con chicas de la universidad, a veces venían a la piscina de casa y organizaron una fiesta, por lo general eran los cuatro muchachos los que estaban en la casa sin chicas. Hablaban de sus amigas diciendo que eran las novias de unos y de otros y se calentaban hablando de ellas, esa calentura les llevaba a querer acariciar mi culo y jugar conmigo para tocarme. Pienso que mi hermano les había contado algo de lo nuestro, eran más atrevidos y Tomás, más tímido, se sumó a sus tocamientos que siempre los hacían entre juegos o como si estuvieran distraídos. Esos días de calentura mi hermano me buscaba enseguida cuando sus amigos marchaban y me follaba a lo bestia pero llevándome a la celestial gloria. El que tuviera novia o amiga no era problema para que gozara de mí y a la vez me lo hiciera pasar bien, me molestaba que cuando estaba dentro de mí, follando mi culo, dijera el nombre de alguna chica, pero me daba lo que necesitaba y no pedía más. Papá comenzó a salir algunas noches de los viernes o sábados con Antonio que echaba de menos a Carmen, Tomás y Joaquín comentaron alguna vez que se iban de putas y a buscar coños. Alguna de esas noches papi me necesitaba, iba a mi habitación, no le importaba que mi ...