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Putito para todos 04 Tomás consigue lo que deseaba
Fecha: 15/07/2021, Categorías: Gays Autor: Alvaro-L-de-H, Fuente: SexoSinTabues
... hermano estuviera durmiendo conmigo, me cogía en sus brazos y me llevaba a la suya, despertaba a veces con el culo lleno de su polla que yo creía que era la de Joky que había quedado dentro de mí al dormirme agotado por sus folladas tremendas. Mi culo lo tenía servido con los dos hombres que había en casa, bien dotados y con mucha leche que a veces me llegaba a la boca, aunque ellos preferían descargar en mi ano, hacían uso de mi cuando lo necesitaban y se portaban como dos machos dando placer a una hembra, ahora era su satisfacción lo que buscaban aunque a su vez me lo daban a mi también y tenían suficiente sabiendo que me hacían gozar. Una vez me preguntó Joky por don Francisco y por cómo eran ahora las confesiones, pienso que no le preocupaban mucho sabiéndome desvirgado y que sería difícil que una polla me causara dolor después de tener dentro de mí la de papá. Las confesiones eran diferentes y no había contacto, ya no metía mi cuerpo en el confesionario dejando mi culo y piernas fuera colgado de la puerta, teníamos que arrodillarnos en un lateral y hablábamos con el sacerdote a través de una rejilla. Don Francisco seguía con las mismas preguntas pero ahora no recibía sus caricias y besos, y en la boca tampoco notaba su aliento y su lengua juguetona que tanto me gustaba de niño, tampoco podía apreciar si se masturbaba mientras me confesaba. Lo que pudiera hacer con Lorenzo y Jorge había pasado a un segundo plano, en realidad los recordó cuando yo le hablé de ellos. Me ...
... preguntó por los chicos que ahora me tocaban y por lo que hacían conmigo. Estábamos en confesión y tenía que decirle todo. Cando le conté lo que hacía con papá y mi hermano, no dejaba de hacer ruidos como si llorase. -¡Ay! Angelito que me cuentas, sigue para que pueda perdonarte. Me preguntaba todo y yo le respondía con la verdad absoluta, no quería ir al infierno, a mi joven edad de adolescente continuaba creyendo en él como me habían contado de niño. Todo le interesaba, como me follaban, hasta donde me la metían, los chorros de leche con los que inundaban mi culo, todo, todo, resultaba una confesión larguísima. Entonces sucedió. -Mira Ángel, tu eres un niño bueno, -si hubiera estado como antiguamente, con mi cuerpo dentro del confesionario, ahora me hubiera besado con su lengua metida en mi boca, lo sentía por el tono con el que hablaba. -Para perdonarte todo esto tenemos que hablarlo en privado. -El jueves tienes que dejar la segundo hora de talleres y venir a mi despacho. –me preocupó el que no me pudiera dar la absolución. -Padre, ¿es tan grave lo que he hecho? -No tienes que preocuparte, yo puedo perdonar tus pecados, pero tengo que ver como ha sido todo eso, hacerme una idea y entenderlo, ahora hijo ve tranquilo y no olvides que te espero en mi despacho el jueves, pide permiso a tu profesor y dile que tienes un trabajo de religión. Era viernes y me quedaba una semana que la pasé muy mal, a pesar de sus palabras continuaba preocupado, por otra parte pensaba que igual ahora ...