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Leyendas Indigenas; El Niño Delfin
Fecha: 17/07/2021, Categorías: Gays Autor: shotaboy, Fuente: SexoSinTabues
... aún más aquella verga rosada deleitando mi paladar con su tamaño y proporción; el niño delfín respiraba agitadamente, sus ojos se encontraban cerrados, pero viendo la belleza de la noche en la que estabamos, inicié un ritmico entra y sale de mi boca, mi cabeza subía y bajaba sin cesar tratando inutilmente de engullir todo aquel trozo de carne tiesa. La verdad mis hermanos no le dieron mucho hincapié a las felaciones, una vez que lograron sodomizarme, desde ese momento su único centro de atenión estaba puesto sobre mi culo, pero el niño delfín no era como mis hermanos o sus amigos que solo querían penetrarme con desesperación para echarme la leche adentro, él era gentil, no se apresuraba presionandome para hacerle eyacular; pero a pesar de mi esmero en engullir toda su verga me fué imposible, el chico me separó de él y acostandome de espaldas en la orilla me abrió las piernas y se metió mi penecito en la boca, succionó moviendo su legua con maestría, se relamió mis bolitas, mamó y chupó bajando hasta mi culo y de ahí a mi pene, una y otra vez hasta que no pude evitar llegar a mi orgasmo, el niño delfín tenía su legua dentro de mi esfinter mientras este se abría y cerraba constantemente al experimentar el extasis; durante unos minutos tantéo con sus dedos dentro de mi culo ampliandome el boquete cada vez mas, sus dedos se abrieron camino dentro de mi causandome algo de incomodidad pero era muy tolerable a comparación del placer que me había proporcionado, tres de sus dedos ...
... entraban y salían con facilidad de mi esfinter, el niño los giraba dentro mío sin ningún problema; la sensación que experimentaría a continuación jamás la olvidaría. Levantó mis piernitas con su mano derecha, yo lo miraba con algo de miedo pero tambien con expectación, la luna brillaba tenuemente y el rio tomaba un aire místico, el niño delfín tocó mi esfinter con su cabeza de su pene, nos miramos a los ojos respirando con ansiedad, vi su mirada encantadora, dejé caer mi cabeza en la orilla cerrando los ojos con absoluta confianza y me entregué a él. Sin mayor problema el glande entró dentro mío, contuve brevemente el aliento mientras que centimetro a centimetro su falo seguía el camino de la cabeza, el grosor de aquella verga me parecía incontenible pero realmente no quería parar, el niño puso algo de su peso sobre mi hasta que con algo de dificultad finalmente pudo metermelo todo. -Respira! -me dijo dulcemente. -Si! uf! - exclamé obedeciendo y limitandome a observar el cuarto creciente en el cielo nocturno. El niño delfín sacó una pequeña porción de su mástil y con la misma delicadeza lo volvió a introducir, yo dí un respingo pero le pedí continuar, él repitió el proceso, sacar. Y meter -Ugh!- gemí involuntariamente, con algo de verguenza voltée mi vista pero el gentil chico me besó y repitió ritmicamente su va y ven, cada vez sacaba mas de su verga y cada vez la introducía con mas fuerza, no podía parar de gemir, al fin y al cabo me encontraba solo en medio de la selva podía ...