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Patas arriba (XIV)
Fecha: 18/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos
... un pie en Barcelona nuevamente, aunque Cami, y ahora el propio Ricardo, insisten en decirme que no hay nada escrito en piedra y puede que tarde o temprano las cosas cambien, pero de verdad que me trae al pairo. En fin, que le mostré la carta a Cami y lo dejé asimilarlo: - Jo tío, esto me dejó frío, menos mal que no me operaron del corazón, sería un fiambre ahora mismo -Cami y su buen humor, no pude evitar sonreír-, ¿qué vamos a hacer ahora? Me habría gustado contestar algo brillante del tipo “no tengo ni pajolera idea”, pero todo lo que pude hacer fue encogerme de hombros y desear que el suelo se abriera, era exactamente la pregunta que yo mismo me hago a cada nada y no logro darle una respuesta. Cami es un chico impulsivo, eso lo he notado, bien podría haberme hecho subir a un tren a Barcelona en ese mismo momento, pero no lo hizo, todo lo que hizo fue abrazarme y dejar que mi frustración saliera de mí, no había podido llorar porque no lograba dejar salir el dolor, no había nadie que me acompañase en esto y el dolor simplemente volvía a mí, así que aunque hubiera llorado no habría logrado realmente nada, sin embargo, aunque él no había oído ni la milésima parte de lo que me corroía, el mero hecho que estuviera allí, que no me dijera un vacío “lo siento”, su pregunta sobre lo que haríamos... un momento... ¿lo que íbamos a hacer? ¿íbamos? ¿ambos dos? ¿así en plural? No había notado que se había incluido en todo el tinglado, supongo que es parte del concepto de ...
... amistad que él vive: somos amigos, no pasamos nada solos, él está conmigo en todo esto. Bueno, ya salió toda la mierda, ya estoy mucho mejor, ahora creo que Cami se merece una recompensa por ser tan bonito, así que sin soltarme de su abrazo levanté mi cara, busqué sus bellos ojos verdes y pude ver que pensaba lo mismo que yo, así que simplemente me dejé llevar, uní mis labios a los suyos y le aferré fuerte a mí, quería que se diera cuenta que no estoy dispuesto a dejarlo ir, que es importante para mí, que lo quiero en mi vida. Joel - Ylian, mi amor, ¿en serio no piensas hacer nada? - Ya te he dicho que lo que hicimos el otro día fue peor para él que el haber ido a la poli aquí, su orgullo en la cárcel quedaría intacto, en cambio ahora no tiene orgullo y además -mi novio guapo a veces parece un gatito cuando araña: bonito, elegante, pero que sabe defenderse-, cuando llegue a Rusia tendrá bastantes problemas, verás: sabes que mi tía Katia trabaja en el consulado de Rusia aquí y hablé con ella, le conté todo lo sucedido y ella movió ciertos hilos y la policía le esperará en el aeropuerto para juzgarle, sé que el otro día cuando llamó le dije que no lo haría, pero Iván tiene razón: es mejor pararlo ahora y que sus hijas lo tengan que visitar en la cárcel que el que se meta en problemas de verdad por su gran boca y sus hijas tengan que llorar un padre muerto, así que hablamos con la madre de Iván y bueno... mañana le apresarán, que se quedó unos días más para “descansar”, ...