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Los albañiles
Fecha: 24/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Slim Pantyhose, Fuente: CuentoRelatos
... muchas más. Durante dos o tres días me dediqué a ver algunas de esas películas sin comentarle nada a Fer. La idea era saber qué es lo que tienen en mente estos cochinos y me di cuenta que son unos cachondos y que nada más piensan en estar fajando o cogiendo con señoras casadas o andar poniendo cuernos en cualquier lado. Mientras veía las películas fui analizando muchas cosas; en especial, que encendían el lívido sexual en los hombres; una de ellas es que, en la totalidad de las mujeres siempre llevaban puestas pantimedias en colores claros, justamente como las que usa mamá. También ahora entiendo, porque razón mamá siempre las usaba cuando iba a trabajar o salía de casa con papá. Me imagino que ellos también hacían su propia película. Quise experimentar alguna sensación de ese tipo y como mi cuarto da a la calle, justo en frente de donde están remodelando la casa, decidí hacer algo de lo que había visto en las películas. Un día, después de regresar de la Uni le dije a Fer que vendría a casa papá a dejarme dinero para comprarme un teléfono nuevo y que quería estar a solas con él; por supuesto que Fer entendió y no me hizo ninguna escenita; tomó sus cosas y se fue de casa. Efectivamente como a la hora llegó papá, pero no se quedó más de 10 minutos; mi plan estaba saliendo como me lo había propuesto. En cuanto se fue de casa mi padre me subí a mi cuarto, ya tenía listos unos shorts que yo misma había hecho de unos jeans viejos, me los puse y me quedé con una blusa ...
... delgadita; abrí las ventanas de mi recamara y me puse a arreglar mi recamara con las ventanas abiertas, así como la puerta de mi balcón. Wow, no tardó mucho y la reacción de dos o tres de ellos fue de comenzar a silbar, sabía que esos silbidos eran para mí. Constantemente salía al balcón a sacudir un tapete, un cajón o lo que fuera y cada vez que salía, la reacción de ellos era la misma. No lo voy a negar, estaba yo un poco excitada y por alguna razón con mucho miedo, pero ese miedo que te gusta experimentar. Esta acción se volvió una rutina para mí. Y aunque no siempre podía estar corriendo a Fer de casa, pero procuraba que no se quedara más tiempo, pues la acción de los albañiles comenzaba a gustarme. En una de esas ocasiones se me ocurrió tomar unas pantimedias viejas de mamá, de esas que ya no usa por estar rotas o maltratadas, y como no estoy muy acostumbradas a usarlas, pues en mi guardarropa no existen (aunque después de estas vivencias, creo que trataré de incorporarlas a mi vestimenta habitual). Me puse las pantimedias viejas y tomé una minifalda que muy pocas veces uso, bueno, las uso cuando estoy en casa y donde nadie más que mi madre o mi hermano me ven; y, de hecho, también deje de usarlas, porque cada vez que las visto, mi hermano busca cualquier motivo para tocarme las piernas y eso me incomoda mucho. Total, me puse las pantimedias, la minifalda y me salí un rato a leer al balcón. Me di cuenta que ahora, los silbidos eran más intensos y muchos de esos ...