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Los albañiles
Fecha: 24/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Slim Pantyhose, Fuente: CuentoRelatos
... tipos hasta sacaban sus teléfonos para lograr una imagen de mí y aunque trataba de taparme la cara, me imagino que si se dieron gusto viéndome las piernas. Estaba muy excitada y tuve que ir al baño a tocarme pensando en esos patanes. El día de ayer me pidió mi mamá que fuera al súper a comprar algo de víveres y que además de todo preparara comida. Como no fui a clases, esperé a que llegaran mis admiradores y mostrarme ante ellos un poco. Me puse mi short, unas pantimedias medias rotas y unos flats. Después de que me vieron me dispuse a salir de casa, pero me calentaba mucho la idea de salir a comprar así vestida. Sin darme cuenta de que uno de ellos me seguía me paré en la esquina a esperar el micro. Al fin paso, un poco lleno, pero pude entrar, cuando pagué mi viaje me di cuenta que uno de esos albañiles estaba detrás de mí, me recorrió por todo el cuerpo una angustia tremenda, un nerviosismo que no había sentido nunca. Pagó también é su viaje y se puso detrás de mí. Durante todo el trayecto que hizo la micro hasta llegar al súper no se despegó de mí y aprovechaba cualquier movimiento, tanto de la gente como del micho para rozarme las piernas; no voy a mentir, al principio me dio mucho miedo, pero poco a poco ese miedo se fue convirtiendo en excitación. Por mi parte, me dejaba llevar por los movimientos naturales del coche o bien, procuraba dejarme llevar por las caricias leves de sus manos en mis piernas y en mis nalgas. Cuando me bajé del micro él también se ...
... bajó y me dijo: —hola güerita, ¿no eres tú quien vive en la cerrada? No sabía si contestar o salir corriendo de ahí; me armé de valor y le dije: —sí, soy yo. —No te preocupes, no te voy a hacer nada, lo que pasa es que el maestro me mandó a comprar algunas cosas para comer ¿y tú? —Yo también vengo a comprar lo de mi comida. —¿Te molesta si nos vamos juntos? —No, para nada. Me acompañó durante todo el trayecto de mis compras y después de un rato nos regresamos en un mismo micro. Pero cuando subimos y nos sentamos en un mismo lugar, sin pedirme permiso, me ayudó a cargar algunas cosas, pero una de sus manos la apoyó en mi muslo, comencé a temblar, pero no pude quitar mi pierna de su lado, me encendió la forma en como me tomó, vaya ni Fer hace lo mismo. Comenzó a acariciarme las piernas y yo seguía platicando como si nada de eso estuviera pasando. Nos bajamos del micro y nos dirigimos hacia mi casa; él me llevó las cosas. Me pidió mi whatss y le dije que, si se lo daba, pero en otro momento. —Oye y si te invito a platicar un rato en el parque, salimos a las 6 —me dijo. —Ok, pero yo te aviso, ¿va? —le contesté. —Por cierto, si vamos al parque ¿te llevarías esas pantimedias? Se sienten muy ricas tus piernas, a menos de que tu novio se enoje. —él no tiene por qué enojarse, si no es mi marido. Así es que el próximo viernes saldremos a platicar al parque y él quiere verme en pantimedias, ustedes que dicen, ¿voy o no? Dame tu opinión y que ...