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Soy la marrana de mi novio y mi ex
Fecha: 05/08/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: FOLLADORLECHERO, Fuente: CuentoRelatos
... me estaban haciendo tambalear. Tengo que reconocer que esa era su tónica cuando me follaba como a una puerca en su casa, como a una fulana, y me había acostumbrado a ellas hasta mojarme por la excitación. -¡¡¡plaaaaaassss!!! ¡¡¡plaaaaaasssssss!!! –comenzó a nalguearme como lo hacía asiduamente cuando estaba con él. Luis no parecía enterarse de nada, pues su cara la tenía pegada junto a la mía, haciendo como que buscaba conmigo, aunque en su cara me pareció por un momento dibujar una sonrisa, de ¿complicidad? -¡¡¡No tengáis prisa eh!!! –decía Tolo mientras seguía dejándome las nalgas coloradas. -Tranquilo, estamos en ello jajajaja –Le contestó Luis en tono irónico. -Ponte tú en mi lugar, Tolo, me estoy cansando –Le dijo Luis, por lo que cambiaron las posiciones. Ahora era Tolo el que estaba junto a mí, y Luis el que comenzó a azotar mis nalguitas, de una a otra haciéndolas vibrar violentamente, sintiendo como su mano se estrellaba con fuerza y saña. -¡¡¡plaaaaasssss!!! ¡¡¡plaaaaasssss!!! ¡¡¡plaaaasssss!!! –esta vez Luis me nalgueaba duramente, mis nalgas vibraban a cada nalgada, mi culo estaba colorado, mientras yo mantenía mi posición intentando disimular, como si nada ocurriese. -¡¡¡Anda, yo también se las he azotado mientras estabas aquí con ella mirando el número!!! ¿no te lo ha dicho? –le dijo Tolo a Luis. -¿Qué? ¿te nalguea y no dices nada perra? ¿me intentabas poner los cuernos, zorra? –me espetó Luis furioso. -No…cariño…yo ...
... no…yo… -¡¡¡ahora te vamos a dar, pero bien, marrana!!! ¡¡¡A cuatro patas, en el escalón!!! Me hicieron poner a cuatro patas en el escalón con mis nalgas empinadas, como una guarra, ofrecida a mi ex y a mi novio, los dos tíos que más cerda me ponen. Luis levantó mi faldita tapando mi cara y… -¡¡¡plaaaasssss!!! ¡¡¡plaaaasssss!!! ¡¡¡plaaaaassss!!! –podía sentir cada nalgada, cada uno me comenzó a azotar una nalga diferente, dejando marcadas a fuego sus manazas en mis blanquitas nalgas. El culo me ardía. -¡¡¡marrana!!! ¡¡¡plaaaaassssss!!! –decía Luis nalgueándome. -¡¡¡cerda!!! ¡¡¡plaaaaasssss!!! –decía Tolo. Estuvieron azotándome hasta que se cansaron, momento en el que me llevaron del pelo a las butacas donde se sentaron juntos, dejándome a mí de rodillas, frente a ellos, sin saber qué hacer. -¡¡¡Abre la boca, perra!!! ¡¡¡vas a tomar una buena ración de leche, guarra!!! –dijo Tolo, mientras ambos comenzaban a desabrocharse sus pantalones y a bajarse la bragueta, destapando unos tremendos cipotes que daban miedo con sus grandes cojones colgando por fuera del pantalón, imponentes, aunque ya los conocía siempre me habían dado algo de temor, ese tamaño, y esa forma en que intentaban introducírmelo como si quisieran atravesarme. - ¡¡¡Abre la boca y saca la lengua, zorra!!! –dijo Luis, obedeciendo y abriendo la boca y sacando la lengua frente a ellos. -¡¡¡aaaahhhh!!! –dije sacando la lengua y abriendo la boca todo lo que podía, temerosa, excitada y con la mente algo turbia ...