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UNA NOCHE DE SODOMÍA
Fecha: 07/08/2021, Categorías: Gays Autor: Maradentro, Fuente: SexoSinTabues
... pene de Alberto, de menor tamaño pero grueso, y empezó a sacudírselo con movimientos fuertes; este tuvo que contenerlo, hazme despacio, le dijo. El negro que no sabía de delicadezas se contuvo y le dijo que le haría algo muy rico, para que no lo olvidara. Se subió al cuerpo de Alberto que a estas alturas ya estaba sudoroso, tiro su culo sobre el rostro de éste y comenzó a mamarlo con dulzura. Primero recorrió con su lengua los genitales deteniéndose en ellos, luego su lengua recorrió el pene de Alberto que temblaba, se detuvo en la punta y lamió el pegajoso líquido que emanaba, no pudo contener las ganas de mordisquearle la piel. A Alberto esto le resultaba sorprendente, su primer contacto sexual con otro humano, un hombre, soy marica pensaba, pero su cuerpo se sacudía con las intromisiones de su huésped. De manera automática Alberto tomó el pene de su amigo y lo acomodó en su boca chupándolo como si fuera un bombón, ¡Ay que rico! Gritaba el negro animando a Alberto a chupar. Esto fueron mordiscones, chupadas, lambidas, de un a otro lado, uuhhh, delicioso, decía Alberto, - que putería gordito, decía el negro. Alberto lazó una exhalación final cuando su pene estalló en la boca del negro: esta leche si sabe bueno, es que esta es de burguesito, y río. Julián escuchaba en su cuarto pero prefirió quedarse y dejarlos mientras la lujuria sacudía hasta la casa. “Malparidos no van a dejar dormir”, gritó Julián desde la puerta, profe no se aburra venga que a usted también me lo quiero ...
... comer. Julián se acercó, el negro intentó besarlo, - no con esa boca tan sucia no, más bien chúpamela, en negro se arrodilló y chupó la verga de su anfitrión mientras este se besaba con Alberto. Gordito, tu culito no se salva hoy, dijo Julián, el negro rió, y yo que pensé que sería para mi sólo. -No jodás ya que este man se abrió hay que cogerlo para que sepa que se había perdido. Julián abrió las nalgas de Alberto y comenzó a acariciar su ano, humedeció su dedo índice y lo introdujo despacio y lentamente, ¿cómo lo sentís? Alberto sólo rió, Julián hacía con su dedo movimiento envolventes presionando las paredes del intestino, sacó su dedo y lo montó sobre el dedo medio, y en esa posición introdujo sus dedos; al principio Alberto se quejo, era obvio que esto le estaba gustando. Güevón, vos naciste marica pero no lo querías aceptar, reconócelo, si te miraras la cara de dicha que tenés. Negro este culito lo estreno yo, me lo merezco, después si el gordo quiere lo cogés vos. Julián puso las piernas de Alberto sobre sus hombros, - quiero verte la cara, y muy despacio comenzó a penetrar a Alberto. ¿Qué fue todo esto? Se decía Alberto mientras difrutaba la embestida de su amigo, era toda una fantasía lo que vivía, que placer tan bravo sentía, aunque le dolía esto también aprendío a disfrutarlo. No hay placer sin dolor gordito, así es la vida, Julián continúo hasta eyacular e inundar el culo de Alberto con su leche, luego se acercó y lamió su propia leche, la que iba escurriendo por ...