1. La Soledad de los LLanos (Capitulo 10)


    Fecha: 10/08/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos

    CAPITULO X
    
    LLEGO EL AUSENTE
    
    Luis se detuvo para contemplar las llanuras del hermoso Estado de Tamaulipas. Había cabalgado cerca de un mes. Sus piernas no le respondían con eficacia. Un leve llanto brotó sobre sus ojos. El vaquero entonces palmeó el lomo de su caballo y le comentó:
    
    -Ya llegamos amigo, ya estamos en casa-
    
    Suspiró aliviado. La relajación cubrió su pecho. Se sintió completamente bienvenido, de vuelta en su hogar. Aún faltaban un par horas de distancia. Sin embargo, la tranquilidad inundó su alma. Venía haciendo cuentas en su cabeza. No tenía un solo peso en sus bolsas. Moría de hambre. Su jornada de regresó se la pasó mal comiendo y mal durmiendo. Fueron 21 días los que cabalgó y promedió alrededor de 45 kilómetros por cada atardecer. La sonrisa le embelleció su rostro.
    
    <<no puedo creer por todo lo que he pasado y aquí estoy todavía>>
    
    No le importaba absolutamente nada. Si era buscado, si lo perseguían de cerca o si escuchaba voces entre la maleza. Todo pasó a segundo término. Al fin estaba en casa. El muchacho divisó rancherías conocidas y su corazón le dio un vuelco enorme de emoción. Anhelaba ver a su familia y ya faltaba muy poco para reunirse con ellos.
    
    ***
    
    El portón de la HaciendaEl Rincón del Ébanoparecía caerse de viejo. Su hogar estaba demasiado cambiado. Se notaba caído y abandonado. Le dio una punzada en el pecho el solo considerar que su familia ya no viviera allí. Al fin de cuentas se animó y tocó. Dentro de la Hacienda ...
    ... todo era un caos. Juanito corría por la plazoleta principal y chapoteaba en la pequeña fuente por el fuerte calor veraniego. Ramón llevaba las cuentas del rancho y se ayudaba con Don Pedro Ibarra. Doña Consuelo -aún joven- preparaba la comida y Consuelito se encontraba fuera deLos Ébanos enfocada en sus estudios.
    
    Don Pedro atendió la insistente puerta. Toda la gente estaba ocupada en sus propios menesteres por lo que decidió quitarles el pendiente. Su asombro fue enorme. No lo podía creer. El hijo prodigo había retornado a casa. Todos los miembros de la familia habían considerado la posibilidad de que Luis estuviera muerto. Sin embargo, el tema era un tabú. Afortunadamente ese no había sido el caso.
    
    -¿cómo esta Don Pedro, puedo pasar?-
    
    El Capataz lo abrazó efusivamente y lo invitó a ingresar. No quiso guardarse la sorpresa y comenzó a gritar la llegada del ausente.
    
    -¡ya llego Luis……. Ya llego Luis...!-
    
    La familia entera dio un salto y paró inmediatamente de hacer sus actividades. Enseguida recibieron al primogénito. Doña Consuelo había escuchado bien los gritos, pero aun así preguntó a Jacinta González -esposa de Don Pedro- que era lo que sucedía. Ramón corrió rápidamente para ver a su hermano mayor. Después de atravesar varias habitaciones de la Hacienda pudo divisar a Luis en la pequeña explanada. Se fundieron en un emotivo abrazo y las lágrimas aparecieron por ambas partes. Doña Consuelo observó de lejos aquellos dos jóvenes que se abrazaban. Segundos después ...
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