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La Soledad de los LLanos (Capitulo 10)
Fecha: 10/08/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Carlos Nagasaki, Fuente: CuentoRelatos
... los hizo sufrir una tensión crónica. Se había enfrascado en un mundo donde la violencia, la traición, el peligro y las carencias estaban a la orden del día. No era secreto la razón por la que había abandonado la Hacienda. Su familia lo sabía y el pueblo también. Siempre tuvieron conciencia de esa situación. Sin embargo, nunca se imaginaron que el muchacho regresara sano y salvo. Luis no era bebedor, pero desde aquellas búsquedas de sus enemigos creció su gusto por el alcohol. Era la única manera de socializar y poder obtener información. Cada una de sus visitas al pueblo eran acompañadas de cerveza y cada vez que llegaba la cantinaEl Porvenirera recibido como un héroe. <<¡es jueves! ¿todavía vendrá el Gato?>> *** Paso la cuaresma en paz con su familia. En las mañanas se ponía al tanto de los negocios y acompañaba a Don Pedro y a Ramón. Por las tardes jugaba con Juanito y sostenía largas conversaciones con Consuelito. En las noches se reunía con toda la familia a las afueras del porche principal de la Hacienda. Allí disfrutaban de la brisa fresca sentados en mecedoras. Había noches donde todos se iban a dormir y Luis se quedaba solo con su Madre. Ambos conversaban sobre los sucesos increíbles que pasaron en la frontera y el occidente. El joven le pidió perdón por sus arrebatos extremos. El primogénito visitaba diariamenteLosÉbanos sin señales de peligro. Bebía 3 o 4 cervezas en cada lugar que visitaba y retornaba a la Hacienda al atardecer. Un día invitó a Don Pedro ...
... a la CantinaEl Porvenir. Sentía la necesidad de contar todas las peripecias y peligros que había pasado en sus andanzas. El Capataz accedió con gran amabilidad y se dirigieron al lugar de Don Melquiades. Allí fueron recibidos por muchos amigos a quienes saludaron cordialmente. Luis diferenció el ambiente de amistad que vivía en esta cantina. Contrastaba con el aroma negativo que se respiraba en las tabernas de Jalisco. Se sintió comoDon Agapito por unos segundos. Analizó que sus condiciones como persona habían cambiado. Pidieron una mesa ya que el lugar estaba repleto. Don Melquiades ordenó a dos de sus meseros que trajeran una mesa con dos sillas para los recién llegados. Luis y Don Pedro esperaron unos minutos mientras se realizaba la mudanza. Una vez sentados ordenaron dos cervezas y una botella de vino. Les ofrecieron la baraja para distraerse un poco pero el muchacho la rechazó. Tenía mucho que conversar. *** Bebieron hasta casi entrada la noche. El joven explicó con lujo de detalle cada una de las situaciones por las que atravesó en aquellos lugares. El Capataz lo observaba atónito. Las anécdotas eran impresionantes. Auténticas hazañas de honor y justicia. No lo interrumpió en ningún momento. Lo dejó proseguir con su historia. Luis subrayó el hecho que solo había contado suspeligrosas aventuras a tres personas. Don Tolo, a quien recordaba con mucha tristeza. Su madre y el. -¡no lo puedo creer¡-exclamó incrédulo el Capataz. -así es Don Pedro- ratificó el ...