1. Visitas a mi vecino (Un encuentro fortuito)


    Fecha: 11/08/2021, Categorías: Incesto Autor: dont343, Fuente: CuentoRelatos

    ... por las caderas y tiró de él.
    
    - ¡Es solo un segundo, Alex!…
    
    Le quitó los pantalones; y al ver ese tremendo culo, no pudo evitar que polla le diera un buen respingo…
    
    - ¡Joder!… que me la rompo ¡coño!...
    
    Le dejó, otra vez, en manos de Alex; y se inclinó para meter las narices entre esas preciosas nalgas cubiertas de suave pelusilla, le abrió las piernas un poco más y sacó la lengua, para metérsela debajo de los huevos y disfrutarlo a sus anchas. Ese sabor a juventud le encantaba.
    
    Poco a poco, Alex fue deslizándose hacia abajo, y pasó de la boca a la polla, para comérsela con ansia, mientras Edu continuaba jugando con su lengua en esa raja, una y otra vez…
    
    El chico empezó a jadear y a echar la cabeza para atrás; y, poco a poco, se fue enderezando…
    
    Cuando, por fin, estuvo de pie. Se quedó quieto junto al sofá, para seguir sintiendo eso que le tenía atrapado y completamente loco de placer…
    
    ¡Cómo le gustaba sentirse deseado por esos dos tíos!
    
    Alex le comía la polla y Edu continuaba enganchado a su precioso culo.
    
    - ¡Que rico!… ¡qué bueno está!, exclamaban de vez en cuando...
    
    Ariel continuaba de pie, con los ojos cerrados... y, de vez en cuando, se inclinaba hacia adelante y abría las piernas, un poco más, para que Edu supiera que eso le gustaba.
    
    De repente, se sintió invadido; Edu se la había clavado sin contemplaciones, y ayudándose con las manos le abría el culo para metérsela hasta el fondo
    
    - ¡Aghhhh!… ¡siga, siga!… ¡me gusta!... ¡me ...
    ... gusta!
    
    Alejandro se separó un poco y mirándole a los ojos, sonrió…
    
    - ¡Pegale fuerte, Edu!… que eso le encanta...
    
    Y siguió comiéndole la polla, con más entusiasmo, si cabe…
    
    Pero Edu, no dejaba de pensar en cómo sacarle el máximo partido a la situación con ese chico, que estaba jamón, como él decía; y que le gustaba a rabiar.
    
    Le cogió de la mano y
    
    - ¡Espera un poco, Alex!... mejor que se suba a la mesa de masaje ¿no?… ¿cómo lo ves?
    
    - ¡Claro!, mucho mejor…
    
    En casa de Fermín...
    
    A pesar de que Diego había llegado muy cansado, y no quiso darle mucha importancia a lo que su abuelo le había dicho, delante de él, se quedó muy inquieto. Le extrañaba mucho que su tía Ana le hubiera pedido a su abuelo que diera una vuelta por su casa para echarle un vistazo a su primo Ariel, que era un año mayor que él; aunque , eso sí, mucho más confiado... y muy buena gente. ¿Que podría pasar?
    
    Empezó a dar vueltas en la cama. No podía dormir…
    
    Al rato, miró el reloj; eran 03:30. Se levantó sin hacer mucho ruido, para no despertar a su abuelo, y se vistió. Luego bajó a tomar el fresco, hacía una buena noche…
    
    En la calle apenas si se veía alguien; pero, bajó hasta la esquina, para fumarse un pitillo, mientras daba pequeños paseos…
    
    Cuando se disponía a volver sobre sus pasos, vio a Pedro, el padre de Loren, que bajaba con en el coche hacia la plaza en la que vivía su tía Ana. Le llamó a atención verlo a esas horas en la calle. Parecía un señor muy serio, y su comportamiento ...