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Emiliano y sus sustitutos para su polla flácida
Fecha: 11/08/2021, Categorías: Incesto Autor: tofi, Fuente: CuentoRelatos
... olvídalo -dijo haciendo ademán de salir de la habitación. - ¡espera!, ¡está bien! - solo abre bien tus piernas y deja que entre poco a poco -me acosté y abrí mis piernas, él se arrodilló entre ellas y coloco el vegetal en la entrada de mi coñito empezando a empujar poco a poco, al principio no fue tan difícil, pero al empezar a introducir el centro sentía como si me rasgaban la concha. - ¡me duele! -me quejé. - aguanta, cuando lo hayas tragado todo te mamo el culo y dejará de doler -dijo y siguió empujando sin oír mis quejas, sentía el coño muy abierto pero a medida que iba humedeciendo entraba más fácil y dolía menos, lo dejo casi todo dentro de mí, esperando acostumbrar mi concha a su tamaño y luego empezó a coger con el metiendo y sacándolo como si fuese su verga e intentando meter su dedo en mi culo a la vez, metió uno pero al intentar meter el segundo di un ligero salto en la cama que lo hizo darse cuenta que me dolía- ¿ tienes el culo virgen? -me preguntó extrañado. -si -le dije sin dejar de moverme para seguir sintiendo el pepino en mi coñito, el sacó sus dedos y dejó de jugar con mi culo, se levantó y se sentó sobre mi dándome la espalda y de frente a mi coño, moviendo el pepino cada vez más rápido hasta sentir mis gemidos y ver cómo me mojaba y me contorsionaba en la cama al llegarme un nuevo orgasmo, sacó el ...
... pepino y con sus manos empezó a regar mis fluidos por mi culito, mojándolo y metiendo su dedo, en un momento separo más mis nalgas y sin decir nada puso la punta del pepino en mi huequito. - ¡no, no, por ahí no! -grite desesperada, pero al tenerlo encima no podía casi moverme, solo golpear su espalda intentando que se bajara, pero no lo hizo, no se bajó, siguió empujando aquel monstruoso vegetal dentro de mi culo haciéndome gritar y llorar, el dolor era inmenso, me desgarró el culo haciéndolo sangrar, lo dejó dentro de mi sin moverlo, mi culo palpitaba, me dolía pero al rato el dolor era menos, hizo como en mi concha a meterlo y sacarlo hasta que empezó a gustarme y comencé a moverme haciendo que me entrara cada vez más, me dio hasta que volví a acabar, lo saco y metió sus dedos dentro del gran orificio que ahora tenía mi culo, jugó un rato más con mi huequito y sus dedos y luego me dijo: - ve a bañarte, ponte hielo para que deje de doler y vamos a dormir -me dirigí al baño y cuando salí el ya no estaba en mi habitación, el resto del tiempo que pase en ese trabajo fue una delicia para mi culito, cada día le introducía algo nuevo y yo lo dejaba a cambio de que mamara mi culo como la primera vez, lástima que su hija volvió y yo tuve que buscar otros pacientes no tan divertidos como Emiliano y sus sustitutos para su polla flácida.