1. Aires.


    Fecha: 13/08/2021, Categorías: Incesto Autor: shizu, Fuente: SexoSinTabues

    ... centímetros para guiarme por los hombros a una cama desordenada, llena de ropa multicolor y sueños propios de una vida maratónica. Obedezco con tranquilidad. Aún sujetando la toalla para no perderla, me siento en el borde de la cama, mirando como se quita su playera, dejando a la vista un torso moreno, un torno de hombre cincuentañero, hermoso, sin miedos; un torso que se ve complementado con dos manos que desde la cintura retira un pantalón deportivo, dejando a la vista, a mi vista, un hombre desnudo, un poco gordo, un poco viejo, un poco menos familia, un poco más cercano, un hombre que me haría su mujer. -Hermosa, abra la boca –lleva su dedo índice hacia mi boca, separando mis labios- ábrala, ábrala- al terminar la frase con su diestra toma su pene semi erecto: un pene algo venoso, lacio, cuyo glande aún estaba cubierto por piel, escondido, preparándose. Abro la boca, y veo como su cadera dirige la trayectoria de su pene hacia mi boca. Lentamente empieza a instroducirlo. Mi lengua lo prueba, mis labios lo rodean. Se hincha, se erecta. -ooooh feña…-gime un poco al sentir la tibiez misteriosa de mi boca para luego mirarme- mírame preciosa –lo hago- mírame mientras te follo por la boca –posa sus manos a cada costado de mi cabeza y con su cadera, empieza con un vaivén lento el cual hace que su pene entre y salga de mi boca. Me folla por la boca. Lo siento, lo veo, lo huelo, lo saboreo – Si, si…eso. Así –me dice mientras sumisa del momento hago lo que me pide. Lo miro hacia ...
    ... arriba mientras veo sus gestos de satisfacción al follarme por la boca. Me tira el cabello, me asfixia, me gusta. -Si si si si si si –rapidamente siento su pene entrar y salir de mi boca, chocar con mi paladar, chocar con la garganta, provocarme arcadas, falta de aire- eres un angel –me dice para luego sin aviso, sacar su pene y con brusquedad abrir la toalla, dejar mi desnudez a la vista, a merced del aire nocturno, de la luz de cabecera , de el. Me empuja hacia la cama y asi quedo acostada cautiva a sus deseos – o…oye, tio. –balbuceo aún con la sensación de asfixia, el salado de su falo rondando mi boca, la saliva que me chorreó por le mentón. Con rabia lujuriosa abre mis piernas, para mi sorpresa, se lanza sobre mi. Apoya su brazo izquierdo al costado de mi cabeza y con la diestra toma su pene para ubicarlo a la entrada de mi humanidad, sin antes empaparlo con saliva y recorrer con el glande mis labios. Me sonríe- eres hermosa, eres única, te deseaba –mientras me dice esto, llevo mis manos al pecho y siento que mi corazón saldrá por este y buscará una nueva cavidad para estar tranquilo sin la desesperación de la excitación. En un momento sus labios forman una sonrísa maquiavélica y siento como su glande abre paso entre mis labios para dejar entrar su falo en mi, provocándome soltar un gemido que inundó la habitación –me duele…aaaaaaah tio tio, me …aah –le decía mientras sentía como cada centímetro fálico se introducia en mi ser, en mi cuerpo, en mi momento. Su cara lo decía ...