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CAMPAMENTO – PARTE 8 (FINAL)
Fecha: 15/08/2021, Categorías: Gays Autor: johna.2012, Fuente: SexoSinTabues
... para que pudiéramos librarnos de él. ―Tu fuente… Raúl era tu fuente… pero no entiendo… ¿Por qué se dejó grabar si sabía que yo lo vería? ¿Acaso quería que yo terminara con él? ―Lo mismo le pregunté yo ―dijo Jordán, abriendo sus ojos grandes―, entonces me dijo que te había estado mintiendo sobre algo y que igual te iba a perder… que al menos de esta forma te libraría de Ángel. ―No puedo creerlo ―suspiré anonadado, hablándome a mí mismo―… Entonces Raúl lo planeó todo para que yo terminara con él… Lo más seguro es que él mismo haya puesto ese folder sobre su cama para que yo lo encontrara. ―Raúl te amaba de verdad, Adrián ―dijo entonces, mirándome con tristeza―… pero creo que se dio cuenta que tú aún querías a Cristian. Todo tenía sentido ahora… Luego de ganar el caso contra la mamá de Cristian, Raúl se hizo a un lado para que yo pudiera regresar con él, ya que sabía que aún lo quería y que de una forma u otra me iba a enterar de todo. ―Vaya… ―suspiré sorprendido―, no pensé que Raúl llegara tan lejos. ―Raúl no era una mala persona, sólo se enamoró de la persona equivocada y cometió errores en nombre de ese amor. ―Es una pena que todo su esfuerzo no haya servido de nada, ya que igual Cristian y yo terminamos separados ―dije, soltando un suspiro sonoro, sintiéndome algo aliviado al saber que después de todo Raúl no era el villano que me había imaginado. Jordán respiró profundo un par de veces y luego esbozó una sonrisa pícara. ―Bueno olvidémonos de todo ese pasado… Acabamos de ...
... llegar a una nueva ciudad y a un nuevo depa… aún no sabemos que nos depara el futuro. ―Así es ―dije tratando de esbozar una sonrisa sincera. ―¡Ah! ¡Es verdad! ―exclamó de pronto―, el dueño del depa me dijo que dejó la llave de la azotea en la casa del vecino de alado… ¿Puedes ir a pedirles la llave? Yo tengo que llevar estas cajas a mi cuarto. ―Sí, claro ―dije y me dirigí hacia la puerta―… ¿La llave de la azotea dijiste? ―Sí, la tiene el vecino de alado… ―dijo, mirándome con una sonrisa. Sin entender el porqué de su expresión abrí la puerta y me dirigí hacia la puerta de alado, tocando el timbre un par de veces antes de volverme a mirar a Jordán, quien me observaba desde nuestro departamento, con la caja en sus manos y una sonrisa de oreja a oreja. Entonces la puerta se abrió y mi corazón dio un brinco cuando vi a Cristian frente a mí. ―… Cristian… ―suspiré tan sorprendido que apenas si pude terminar de decir su nombre. ―¿Adrián? ―preguntó igual de sorprendido que yo, mirándome con los ojos bien abiertos. ―Pero… tú… ¿Tú vives aquí? ―pregunté muy confundido, sin saber que rayos estaba pasando. ―Sí… aquí vivo… es el departamento de mi papá ―contestó sin dejar de mirarme de arriba abajo. Entonces me volví hacia Jordán y éste lanzó una carcajada y luego cerró la puerta del departamento. Sin saber que hacer o decir, ambos nos quedamos en silencio, de pie uno frente al otro, mirándonos fijamente. ―¿Quieres pasar? ―preguntó luego, haciéndose a un lado para dejarme espacio para entrar. ...