1. CAMPAMENTO – PARTE 8 (FINAL)


    Fecha: 15/08/2021, Categorías: Gays Autor: johna.2012, Fuente: SexoSinTabues

    ... gritando, suplicando que se la metiera con más fuerza. Su cuerpo se estremecía con cada embestida que le daba aquel hombre, quebrándose y moviéndose al ritmo de la penetración, como si fuera una pasiva experimentada. Parecía increíble ver a aquel chico varonil suplicando por pene, moviendo su culo hacia atrás para recibir más. ―Te lo dije ―comentó Pablo sonriente―, ¡Ángel es más zorra que nosotros tres! ¡Mira como goza del activo! ―No puedo creerlo ―suspiré―. Con esto Ángel no se atreverá a enviarle tu video a nadie… ¡Lo tenemos en nuestras manos! Entonces en un segundo mis ojos reconocieron un rostro familiar en aquella imagen. ―Espera, páralo ―dije, con el corazón en la boca―. Retrocede el video hasta el inicio… quiero ver quién es el activo. ―Sí, claro ―dijo Pablo, moviendo el mouse para retroceder el video hasta el momento en que ambos ingresaron a la habitación―. Es un hombre mayor, pero está muy buenooooo… y tiene un pene enorme, no me sorprende que Ángel grite como loca. Mi corazón palpitaba con fuerza dentro de mi pecho mientras Pablo hablaba y retrocedía el video. ―¡Páralo allí! ―exclamé y la imagen se detuvo en el momento exacto en el que ambos entraban en la habitación y sus rostros estaban completamente visibles ante la cámara. ―No puede ser―suspiré y mi estómago se revolvió por la sorpresa. ―¿Qué sucede? ¿Lo conoces? ―preguntó Pablo, pero no pude contestar ya que tenía un nudo en la garganta. Sin decir una sola palabra salí corriendo de mi cuarto y luego de mi ...
    ... casa, azotando la puerta detrás de mí, caminando rápido, tan rápido como pude. No podía creerlo… ¿Cómo era posible? ¿Raúl? ¿Raúl era el activo de Ángel? ¿Porque? ¿Por qué me había engañado? ¿Y con él, con el maldito de Ángel? ¡No podía ser posible! ¿¡Por qué!? ¿Acaso no decía que me amaba? ¿Por qué me engaño? ¿¡Porque!? Mis ojos se llenaron de lágrimas mientras caminaba rumbo al departamento de Raúl, con el corazón palpitando como tambor dentro de mi pecho y el estómago revuelto. Al llegar a su casa, entré como una fiera azotándola la puerta y llamándolo a gritos, lleno de dolor e ira, deseoso de recibir una explicación, una excusa que justificara su traición, pero no había rastro de Raúl por ningún lado. Molesto empecé a dar vueltas por todo el departamento, sin saber cómo desfogar la cólera que sentía. Entonces algo sobre la cama de Raúl llamó mi atención, un folder que tenía la palabra “Cedrón” escrito con letras negras y grandes. Cedrón era el apellido de Cristian ¿Qué hacia un folder con el apellido de Cristian en el cuarto de Raúl? Movido por la curiosidad tomé el folder y empecé a revisar los documentos que contenía, quedando más confundido aún al encontrar el nombre de Cristian y de su madre por todos lados. ¿Qué diablos estaba pasando? ¿Qué significaba eso? Entonces la puerta de la habitación se abrió y Raúl apareció, con el rostro inexpresivo. Toda la cólera que sentía por su traición se vio opacada por la intriga que ahora me invadía al haber visto el nombre de ...
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