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Por fin con mi concuñada
Fecha: 19/08/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: parry, Fuente: CuentoRelatos
Siempre hay una mirada cómplice, una palabra suelta, un momento intenso... Esa era básicamente mi relación con la esposa de mi cuñado, Mariana es la típica mujer venezolana una mezcla de genes europeos y latinos en fin una bomba sexual. Una mujer que a sus 48 años estaba de infarto era la envidia de cualquier mujer mucho más joven, una piel blanca aderezada por una sexy cantidad de pecas, unos senos grandes naturales algo caídos producto de 3 hijos y un culo perfectamente redondo y levantado, no sé qué era más sexy si su mirada retadora o su culo respingón. Esta mujer desde que la conocí tuve la intuición que era caliente que era capaz de voltearle el juego a Fernando su esposo y Hermano de Andrea mi esposa, Fernando tiene el carácter llevado por el mismo demonio, tiene el pensamiento que como él tiene mucho dinero su pareja debe hacer lo que él diga. Cada vez que nos reuníamos había una picardía en su mirada, recuerdo una reunión familiar donde nos quedamos hasta muy tarde las dos parejas habíamos bebido de más, estábamos haciendo karaoke y en una de esas me voy a preparar unos tragos se acerca Mariana y me dice ‘CU no me prepares a mi que estoy mareada y si sigo bebiendo no sé qué te haría jajaja’. Yo la veo a los ojos y le digo ‘y que te provoca hacerme?’ A lo que me respondió ‘no sé, pero tengo ganas de hacer una locura’, nos reímos y disimuladamente Acaricie su espalda, ella se sorprendió y se retiró a la sala donde estaban Fernando y Andrea. Pasaron unos ...
... días y estábamos escribiendo por whatsapp cada vez los mensajes eran más insinuantes, me confesó que tenía meses sin tener relaciones con Fernando, que cada vez estaba más ofensivo y había entrado en un estado alcohólico todos los viernes y sábados bebía hasta caer rendido de la pea. Siguieron pasando los días y nuestras conversaciones por whatsapp era rutinaria, desde los buenos días hasta las buenas noches, nos mantengamos informado de nuestro día a día, ya incluso los juegos de palabras con doble sentido era la norma, recuerdo que un día le dije que quería verla y pasar un rato agradable y ella me dijo que ok, que tenía tiempo sin comer Sushi que si le parecía bien el viernes para almuerzo. Ella dejaría a los hijos con la señora de servicio y a Fernando le diría que iba a comer con las amigas del gimnasio. Quedamos en un restaurant muy conocido, al tener mi propio negocio se me facilitó el salir con ella y de verdad la pasamos genial, hablamos con mucha intimidad y me confesó que quería estar conmigo que ella sabía que era una locura pero estaba dispuesta, tomamos como 4 sakes cada uno eso quizás ayudo a soltarnos un poco. Por debajo de la mesa ella rozaba mi pierna con su pie y yo de vez en cuando acariciaba su mano. Tome un impulso y le dije que quería estar con ella ese día que la quería hacer mi mujer, ella tomo aire y dijo ‘a la mierda todo, me voy a olvidar que somos familia política, vamos a un motel antes de que me arrepienta’, pague rápidamente la cuenta y nos ...