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El intruso 7
Fecha: 21/08/2021, Categorías: Incesto Autor: adalberto1979, Fuente: SexoSinTabues
Capítulo 7 Iba manejando la unidad y mis lágrimas salían solas, no podía evitarlo, iba llorando como un niño, estaba tan confundido, no sabía qué hacer, amaba con locura a Carmen, me arrepentía de lo que había hecho, pero al mismo tiempo me sentía muy humillado por ellos dos, sentía satisfacción de haberlos golpeado, yo sé que hay cosas que no se deben hacer, pero el cólera invadió mi cabeza y reaccioné como debí de haber reaccionado la primera vez. No sé qué me pasó en aquel entonces la primera vez, la misma Carmen se hubiera sentido tranquila si la hubiera castigado físicamente y con ello obtuviera mi perdón, estaba dispuesta a dejarlo, a irnos fuera a otra ciudad, empezar de nuevo, reencontrarnos y hacer la reconciliación que todas las parejas que pasan por esto hacen, pero no, yo quise seguir, busque mi placer en el consentir que Carmen cogiera a sus anchas con él y ahora todos pagábamos las consecuencias con creces, incluso mis hijos, creo que si todo hubiera sido normal yo nunca hubiera estado cogiendo con Perlita, ahora la había desflorado. Tuve que orillarme, apague el motor y puse mis manos sobre mis ojos, el llanto emergió aún más; Sollozaba muy intensamente, mi corazón estaba roto por segunda vez, sólo que esta era más intensa, sollozaba como un niño, cualquiera que me hubiera visto se habría asustado, no podía parar y eso me hacía sentir peor. Después de cerca de 15 minutos de llorar, mis lágrimas poco a poco fueron cediendo, puse las manos en el volante y mire ...
... la nada un rato más, cuando sentí que ya podía hablar con alguien, encendí la unidad y me dirigí a repartir mi ruta. Al finalizar regresé con la unidad a la base, estacioné el camión y antes de bajar tome una llave inglesa grande y pesada, si ramón intentaba algo le rompería el cráneo con ella, no me importarían las consecuencias. Los compañeros se me quedaron viendo, hablaban entre ellos, yo llevaba la pesada llave escondida dentro de mi manga derecha, uno de ellos se me acercó ‐ ¿Qué pasó mi Toño? Nos sacaste de onda, ¿por qué peleaste con Ramón? Si ustedes son como hermanos ‐ Éramos, pero son cosas personales que no quiero hablar con alguien de ustedes ‐ Ni hablar mi Toño adelante Se quitó del camino y con la mano hiso el ademán de abrirme paso, vio mi mirada intensa y creo que lo había intimidado, hablé con mi jefe quien me comunicó que Ramón había renunciado, no me cuestionó mucho, sólo pregunto si quería seguir trabajando a lo que yo asentí, me asigno nuevo compañero y todo arreglado. ***** Habían pasado dos meses desde que deje a Carmen, mi hijos iban a una escuela muy cercana, Lola se encargaba de llevarlos y traerlos, le preparaba el almuerzo, limpiaba la casa y para cuando llegaba ya tenía la comida preparada, me sorprendía que a su corta edad tomara tantas responsabilidades, cada viernes yo le pagaba y ella se pasaba el sábado y domingo en su casa, no venía pues yo descansaba y me la pasaba con mis hijos, nos íbamos a pasear, al cine, al zoológico, notaba que poco a ...