1. El intruso 7


    Fecha: 21/08/2021, Categorías: Incesto Autor: adalberto1979, Fuente: SexoSinTabues

    ... estaba ya todo empapado, de hecho todo estaba ya escurriendo, Lola también o vio y se rio carcajeándose, yo no pude evitarlo y me contagio, los dos nos carcajeamos, viendo todo escurriendo agua. Loa traía una camisa ligera de algodón, con el agua se pegó a su cuerpo y trasparentó sus pechos, que ya estaban en desarrollo, seguía riendo con las gotas golpeándole el rostro, sus dientes perfectos afloraban de entre sus hermosos labios, de repente deje de reír para solo sonreír, me le quede mirando y ella lo notó, pero no dejo de reír ‐ ¿Qué pasa?—pregunto limpiándose el agua de su cara ‐ Eres una niña hermosa ‐ ¿Qué soy más? ¿Niña o hermosa?—su mirada era pícara ‐ Eres más hermosa Nuestras miradas estaban directas la una a la otra, al mismo tiempo nos fuimos acercando, fue como si nuestras mentes se comunicaran, llego el punto donde estábamos a centímetros de distancia, su cabeza llegaba a la altura de mi pecho, solo un poco más arriba que Perlita, mi mano acarició su rostro, ella cerró los ojos y recargó la cara sobre mi mano. La lluvia seguía intensa, el cielo tronaba como si quisiera partir la tierra en dos, pero ni Lola ni mí nos importaban, la tomé con ambas manos del rostro y le bese, ella colaboró, fue un beso agradable, la temperatura del agua que caía del cielo le daba otro tinte. Lola se colgó de mi cuello y nos juntamos más, mi lengua salió para encontrar en el camino a la de ella que también salía, no apretamos abrazándonos con intensidad, mi pene abultó en mi ...
    ... pantalón, ella lo sintió y más se apretó contra mí, sentí mucho deseo por ella, quería cogérmela ahí mismo, pero era la azotea, solo éramos tapados por la ropa que colgaba de los tenderos. Pensaba en eso mientras la seguía besando, no miraba como sería posible, tal vez lo más seguro es que solamente la besaría y ella terminaría asustándose y quitándome, para después salir corriendo; se separó de mí, así que sólo esperaba verla corriendo para su casa, pero para mi sorpresa, me tomó de la mano ‐ Ven, sígueme, acá estaremos solos y lejos de miradas indiscretas Mi boca se abrió, no esperaba eso, me llevó de la mano hasta el cuarto de triques que estaba en la azotea, abrió la vieja puerta, entró, se me quedó mirando y yo entré, ella cerró, encendió la luz y se abalanzó sobre mí. Se colgó de mi cuello y yo la llevé hasta la pared donde la recargué y la bese con todas mis fuerzas, ella no se veía asustada, estaba de los más apasionada conmigo, mis manos bajaron hasta sus nalgas y las apreté, después subieron, suave y lentamente, por la caras laterales del tórax, hasta llegar a sus pechos en desarrollo, gimió fuerte cuando sintió mis caricias, miré alrededor y vi un viejo sillón, camine como pude mientras besaba a Lola, que colgada de mi cuello se dejaba transportar por mí, me senté y quedé con ella frente a mí, mi lengua se dirigió a su abdomen plano, hurgué su ombligo, ella tomaba mi cabeza con sus manitas aprobando lo que le hacía. Mis manos buscaron los botones del short, no traían, era ...
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