1. Puro y duro


    Fecha: 06/12/2017, Categorías: Intercambios Autor: priscilla69, Fuente: CuentoRelatos

    El silencio y la oscuridad se ciernen sobre la habitación 43.
    
    Miles de preguntas se agolpan en su mente, entre calenturienta y sorprendida.
    
    Sus ojos, cubiertos por un pañuelo de seda Hermes, son sometidos como el resto de su cuerpo, al dulce y misterioso juego del Bondage.
    
    Sentado sobre sus rodillas, maniatado, en el centro de una enorme cama, víctima de una incipiente agorafobia y desnudo, a la espera de una señal que indique el comienzo de la partida.
    
    Mientras espera que ello ocurra, su mente se traslada a una escasa hora atrás.
    
    Se encuentra en su puesto de trabajo. El horario nocturno puede convertirse en algo aburrido, sin ápice de emoción. Hasta que el paso firme y decidido de una mujer llama su atención. Alta, esbelta, adornando sus pasos con un afilado tacón de aguja. Su cara risueña, con su claro pelo recogido en un perfecto moño.
    
    Saluda con la cabeza, para darle las buenas noches, y se pierde rumbo al ascensor. Antes que se cierren las puertas, le lanza una mirada desafiante, frívola. Él, le responde con otra no menos penetrante, pero bastante sorprendida.
    
    En un instante la pierde de vista. Aunque su cuerpo, ha quedado clavado en su mente. Todo cuanto ha podido captar en ella, se ha convertido en su fantasía.
    
    La imagina esperándole entre las sábanas de una habitación a media luz, mientras él, desnudo, se arrima a ella y se deja arrastrar por la pasión.
    
    Pero el molesto timbre del telefonillo le rompe el sueño, que prometía ser la ...
    ... distracción de una monótona noche.
    
    Su compañero, le indica que en la habitación 43, hay una comanda de una botella de champán y necesita que la suban.
    
    De inmediato, se dirige al frigorífico, saca la botella y la pone sobre la bandeja con dos copas, tal y como le han indicado.
    
    Pilla el ascensor y sube a la segunda planta del hotel.
    
    El pasillo se le hace más largo que nunca. Le perturba ver de nuevo el rostro de esa enigmática mujer, que ha despertado sus instintos más ocultos.
    
    Encuentra la puerta abierta y entra sin llamar
    
    La escena no puede ser más turbadora.
    
    Está sentada en la butaca, con las piernas abiertas. La izquierda, levantada y apoyada en el reposabrazos.
    
    No lleva bragas, sólo ligueros con medias color nude, acabados en una sensual puntilla adherida a sus muslos. El sujetador rojo, rompe con la estética del resto del conjunto. Sus turgentes pechos, asoman por el balconet.
    
    De sus maquillados labios rojos, salen palabras.
    
    —¡Muchas gracias! Se preguntará por qué le mandé subir dos copas, si yo estoy sola.
    
    —¡No me paré a pensar en ello! Me limito a cumplir su petición.
    
    —Y eso espero. Que la complazcas hasta lo más profundo.
    
    A medida que se expresa, su mano hurga descarada en su sexo, que continúa abierto y húmedo.
    
    Él, no da crédito a lo que tiene ante sus ojos. Gotas de sudor resbalan por su frente, mientras su verga va creciendo de manera precipitada.
    
    De pronto, saca los dedos de su chorreante vagina y se pone en pie.
    
    Con una amable ...
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