1. Mario (09 de 22): Ilusión desmedida sin razón


    Fecha: 19/09/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    Desperté sin saber donde me encontraba y tuve que pensar un momento, pasaba por mi mente todo lo ocurrido las horas pasadas, permanecía desnudo y llevé la mano a mi culo, sentía la rigidez tirante de la piel por el semen ya seco que Aldo me largó fuera del ano.
    
    Me miré la mano y sentí asco, rápidamente caminé al baño, pensando que el agua al limpiarme se llevaría el recuerdo.
    
    El abuelo seguía durmiendo, roncaba como un rocino sin saber al peligro al que me expuso, cuando Aldo lo dejó en la cama no le había quitado la ropa y por primera vez fui malo, cerré el cuarto sin importarme su estado.
    
    Esta vez fue Migue el que vino a buscarme, una acción que cuando éramos niños resultaba frecuente, Patricia y él pasaban mucho tiempo en mi casa, en nuestros juegos de niños y adolescentes. Marcos el mayor era el que dirigía, ayudado por Patricia dos años mayor que Migue y yo.
    
    La abuela Rosa nos gritaba, y a veces usaba la escoba para barrernos de las habitaciones y llevarnos a la sala o la cocina, nunca nos pegaba, por ella podíamos hacer lo que quisiéramos, menos marcharle las impolutas y blancas colchas jugando sobre las camas.
    
    Migue se sentó sobre la mesa de la cocina observándome hacer el desayuno, leche con cereales, y sin un zumo.
    
    -Voy a poner un poco más y desayunamos los dos. -no me rechazó el ofrecimiento, seguramente él no había comido aún nada.
    
    -Ayer bajé a buscarte.
    
    -Ahora estoy aquí, estuve en la casa de tu primo.
    
    -¿Para follar? -le respondí con ...
    ... acidez, hacía culpable a todo el mundo de lo que me pasó con Aldo. Enseguida me di cuenta de que era injusto y me desplacé hasta la mesa, le abracé besándole la cara.
    
    -Perdóname, no quería decir eso. -pero Migue se sentía ofendido.
    
    -Has acertado, tu amigo también tiene un culo que le pica a menudo, yo también necesito una verga que me lo calme y…, ¿cuál mejor que la de tu primito? Tu ya sabes como maneja a los putos y el placer que nos sabe dar.
    
    -Perdóname Migue, no seas así de soez. ¡Joder!, mejor si fuera mudo y así no metería la pata. -sentí las manos de mi amigo abrazándome la cintura.
    
    -Cumplía tus deseos y fui para hablar…, y de paso él aprovechó mi llegada. Ya sabes lo difícil que es resistírsele, folla divinamente aunque luego sea un hijo puta para aguantarle.
    
    -Luego me cuentas, vamos a desayunar o la leche se seca en el cazo. -el enfado había pasado, no podía ser de otra manera.
    
    -Mientras recojo esto y me lavo la boca bajas a coger el dinero que aun quede de don Guillermo, vamos a pasar el día fuera los dos.
    
    -¿La comida de tu abuelo quién se la hará?
    
    -Aun tiene en la nevera la cena de la noche, estoy cansado de cuidarle, no se va a morir de hambre.
    
    -Ja, ja, ja… Asi me gustas más Marito.
    
    Estuvimos todo el día paseando, dando vueltas por la ciudad, comimos en un chino y acabamos tomando un helado anocheciendo. Habíamos corrido y saltado haciéndonos los locos, a veces abrazándonos en la calle y besándonos ante la sorpresa de algunos caminantes. ...
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