1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 6)


    Fecha: 30/09/2021, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... dijo que ya se había empezado a correr la bola sobre la suspensión de la boda y que todos los familiares se habían enterado. Que ella les había pedido por favor que la dejen tranquila, que le estaban rompiendo mucho los ovarios por teléfono y amenazaban con venir a buscarla a mi departamento, si no les explicaba bien qué era lo que había ocurrido.
    
    Era una excusa más que aceptable, pero yo sabía que estaba fría conmigo por otra cosa. Una que incluía la concha de su amiga.
    
    Llamé a varios parientes y les exigí que no jodan más. Que la dejen tranquila. Que Julia estaba bien y que estaba conmigo. Nada malo le iba a pasar. Y me creyeron. Si había algo que la familia respetaba de mí, era mi seriedad para decir las cosas y mi seguridad para cumplirlas. Mi prima me agradeció, pero ni me sonrió.
    
    Esa noche se acostó en pijama, como dando una señal, y aunque hacía 40 grados de calor, se tapó con la sábana. Yo lo hice en bóxer y destapado, un poco desilusionado porque sabía bien que esa noche no le tocaría la cola, pero también tranquilo porque eso era un signo de que mis planes estaban funcionando. Además me había enseñado sus cartas: si se acostaba en pijama, lo hacía para darme un mensaje. Una especie de castigo porque lo que había hecho entre las piernas de su amiga le hizo mucho daño a su ego. Una novia sentiría celos. O mejor dicho, el ego de una novia lo sentiría. Pero mi prima no podía darse ese lujo: solo podría sentir a su ego siendo menospreciado.
    
    Para ser más ...
    ... claro, Julia quería hacerme asustar. Meterme la idea de que por haberme comido esa almeja, ahora jamás probaría la de ella.
    
    Pero claro, cuando uno lee bien la jugada del contrincante, es casi inevitable que la anule. Y yo sabía perfectamente cuál debía ser mi movimiento en respuesta. Sabía exactamente qué hacer, si la próxima noche volvía a usar pijama para dormir.
    
    El juego se había intensificado y solo significaba que estaba más cerca de concluir.
    
    El miércoles fui al trabajo y al volver, como había previsto, mi prima ya estaba acostada. Me dijo que no tenía hambre y que ya se iría a dormir. Estaba, por supuesto, con el pijama. Yo me acerqué hasta la cama y la saludé con un beso en la frente. Como si nada extraño estuviese sucediendo. Me fui a bañar y le dije que no pasaría la noche allí. Seleccionando muy bien las palabras le expliqué que iría a la casa de una compañera de trabajo a terminar algunas cosas pendientes, antes de poder tomarme las vacaciones. Y que como terminaríamos tarde, dormiría con ella. Una excusa muy ambigua porque lo único que me importaba era crear misterio. Dejarle a su imaginación y a su inseguridad las respuestas a las preguntas que se iría a hacer esa noche.
    
    Algunas, hasta yo las sabía: ¿Qué compañera? ¿Qué cosas pendientes? ¿Me iría a encontrar con la prima de Fabián y le estaba mintiendo? Podría hacerse muchas preguntas más, pero su inseguridad, ante dos opciones, ya saben a cuál escogería. No tenía dudas que después de aquella noche y sus ...