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Memorias inolvidables (Cap. 18): El diario de Sebastián
Fecha: 03/10/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... me encontraré con Miguel, ¡qué angustia!, porque ha tenido que ir a acompañar a su hermana al médico a la capital, ella se llama Mercedes. Es quien más le comprende y conmigo resulta muy agradable. ¿Qué chica más estupenda? Es generosa, sabe escuchar y tiene coraje para defender. Su hermano me habla de ella siempre como muy agradecido, pero las veces que me he encontrado con ella siempre ha sido muy amable conmigo. Hace como unas dos semanas que me la encontré; iba muy cargada con un gran paquete que había tenido que recoger a la agencia, porque el mensajero no lo había llevado a domicilio. A veces tienen estas cosas los mensajeros. La saludé y me besó como si yo fuera su hermano, esa es la sensación que me dio. La encontré sudorosa cargada con ese gran paquete, una caja descomunal para una chica y me ofrecí a llevárselo a casa. No quería porque pensaba que podría molestarme, pero insistí y lo cargué sobre mis hombros, ahí no parecía pesar tanto. Habló todo el camino y me manifestó que le agradaba la relación de su hermano conmigo. Incluso llegó a decirme esto: «¡Qué cuñado voy a tener tan fortachón y bueno, me iría a vivir con vosotros!». Y la verdad es que no me disgustaría porque se la ve laboriosa y cuidadosa. Me contó del contenido, un ordenador de sobremesa de 27 pulgadas, de Apple. Fue un dinero que le dieron por unos trabajos y decidió comprarlo por internet. Entendí que pesara lo suyo. Yo sudé, pero el camino me pareció agradable por su amena conversación y ...
... la sensación de que no me guardaba secretos. ¡Qué buena hermana! Descargué el aparato y me ofrecí a montárselo y me dijo que mejor no, porque si sus padres supieran que yo estaba allá, ella iba a tener problemas. Al día siguiente vino a casa con un pastel grande que había hecho ella en casa. La hice pasar y tomamos un refresco con un trozo de ese pastel. Estaba bueno. Son las 9 de la noche, interrumpo y te dejo, querido diario, porque llaman a la puerta, si es un asunto breve regreso y te cuento cómo he puesto hoy mis calzoncillos, sin quitarme los pantalones. Hasta pronto. 15 de noviembre (miércoles) Hoy estoy verdaderamente contento. Anoche, cuando sonó el timbre de la puerta y salí a abrir, me encontré a Miguel, casi recién había llegado y tras dejar a su hermana Mercedes en casa, se vino a verme. Me dijo Miguel que su hermana le había indicado que viniera al menos a saludarme. Saludamos a mi madre que estaba en la cocina, nos dio de cenar y nos fuimos a mi habitación. Sobre el escritorio estabas tú, diario querido, abierto, esperando que yo regresara. Claro que regresé, pero el vio que yo había escrito y me guiño el ojo. No tuve más remedio que leerle algo de lo que había escrito sobre su hermana y se puso muy feliz. Pero Miguel se quedó conmigo toda la noche. No era lo previsto, porque él decía que tenía que irse, pero no se iba. En la habitación vimos un trozo de película, que ni me acuerdo de que trataba y tendré que verla otro día. La película no era ...