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Memorias inolvidables (Cap. 18): El diario de Sebastián
Fecha: 03/10/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... Miguel, como conducía, no podría tomar nada de alcohol, entonces yo tampoco lo tomaría para no hacerle sufrir. Lo primero fue comprarnos una botella de whisky para llevarla a la noche al hotel. La dejamos en el coche. Descubrimos una discoteca muy rancia y un cine muy de pueblo. La película parecía picante. Luego preguntamos si había aguas termales o sauna en algún lugar y nos indicaron el sitio a 12 kilómetros de allí. Iríamos después de cenar al sauna, porque la película tenía que ser mala. Y la discoteca, aunque no nos gustaba mucho, ya veríamos al regreso de la sauna qué tal estaba. La sauna tampoco era muy especial, pero se podía ir desnudo por las instalaciones y con eso nos conformamos. Total, para 7 euros que nos costó, porque solo se pagaba por uno y el acompañante entraba gratis. Tuvimos suerte porque hay días que es para hombres, otros para mujeres y un día mixto. El viernes y sábado era solo para hombres. No íbamos con la intención de follar con nadie, eso lo habíamos reservado para el hotel. Solo queríamos relajarnos con agua, humedad y calor. Pero se nos presentaron dos tíos un poco mayores que nosotros, mariconeando tanto que nos la dejamos mamar, pensando que todo acabaría ahí. Nos la pusieron dura y nos vistieron el pene con un preservativo y se tumbaron en el banco para que los folláramos. No me pude resistir y me los cepillé a los dos. Miguel, que nos aguanta ante las ocasiones, se pasó por sus huevos a que se los había mamado y cuando yo había ...
... acabado con el mío, se me puso delante el suyo y a Miguel le acudió un tercero que lo pasó delirando todo el rato porque Miguel se enfadó de sus palabras femeninas y lo folló como nunca lo había visto, a lo bruto. De allí nos pasamos a la discoteca, era tarde, como las dos de la mañana y no había mucha gente, casi no había mujeres y dos tíos estaban bailando en la pista. Así que nos acercamos Miguel y yo y nos pusimos a bailar, conté siete piezas bailando seguidas, Miguel dice que fueron nueve. Quizá tenga razón porque yo estaba muy cansado. Nos sentamos para hacer algo de consumición. Pedí una margarita y Miguel agua con gas. Salimos con ganas de llegar al hotel. Miguel ansiaba una copa de whisky. Aparcamos, subimos al tercer piso donde teníamos la habitación y había mucho revuelo. Parecía haber una fiesta. Dejó Miguel la botella en la habitación y nos bajamos al bar que cerraba a las 6 de la mañana. Nos extrañamos, pero pensamos que era por la fiesta que nos parecía que se trataba de una boda, por la cantidad de parejas bailando. Cuando nos cansamos, nos fuimos a la habitación. Lo primero que hicimos es desnudarnos, tomar una ducha y meternos sobre la cama desnudos. No tardamos en comenzar las previas. Nos gusta besarnos y tocarnos. Yo toco todo el cuerpo de Miguel, él más barco y gusta más de besar. Teníamos las pollas a punto de caramelo y me hizo el amor como siempre, suave, agradable y muy amoroso. Luego le di unos tonos adecuados para levantarle la moral y me lo follé ...