1. Lujuria & taboo


    Fecha: 05/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Aster99, Fuente: CuentoRelatos

    ... casi siempre usaba la misma ropa para ir a la iglesia, ya que siempre vestía su blusa blanca y jeans azul claro. A lo que ella me respondía, a que se debía a que ni su madre ni su padre estaban interesados en comprarle ropa nueva. De cierta manera lo entendía pero después de un silencio me dijo:
    
    "Y también porque nunca me dejas de mirar cuando las uso".
    
    Y ahí fue en cuando no dudé y le di un beso, que se sintió eterno. Sentir su lengua mientras con una de mis manos tocaba su cadera y luego abdomen, era un sueño. Cada vez que nos besábamos mi mano exploraba una nueva parte de su cuerpo, hasta que nos detuvimos. Los dos estábamos demasiado excitados y nuestra temperatura era tanta que estábamos sudando, el día tampoco nos apoyaba en ese sentido. Después de eso quedamos en juntarnos el siguiente domingo, pero algo terrible pasó, la madre de Elena nos encontró besándonos cuando esta la llamaba para irse a casa.
    
    Y ustedes se preguntarán, como es eso posible si tiene 19 años, puede irse a casa sola. Pues así son las familias fanáticas y conservadoras (no todas) y las hay peores.
    
    Para cuando Elena se había ido yo ya tenía su número de hace unos días atrás así que empezamos a organizarnos y a salir, esta vez íbamos a lugares donde había poca gente y teníamos encuentros casuales en parques, llevábamos mantas y cualquier cosa que nos sirviera para ocultar que teníamos sexo. Muchas veces nos encontrábamos en posiciones extrañas cuando la gente pasaba. Lo bueno es que Elena ...
    ... no gemía fuerte, si había algo que me encantaba era mirar su cara cuando tenía un orgasmo, pasaba de ser una mujer tan pura de ir a una iglesia, a ser una verdadera puta adicta a mi semen. Nos amábamos mucho, nos encargábamos de cumplir todas nuestras fantasías sexuales.
    
    Mucho antes de que nuestros padres lo supieran nosotros ya éramos novios y Elena les explico a los suyos de que el beso de aquella vez cuando su madre nos descubrió, no había sido casual y que sentía algo por mí.
    
    Su madre lo aceptó, a lo que reaccioné contento porque no me lo esperaba, de hecho me esperaba una negativa y me emocioné cuando Elena me contó por Whatsapp, que su madre aprobaba nuestra relación.
    
    Y así fue como conocí a Gloria, la madre de mi novia. Una mujer no más grande que mi novia (1.65), pero que lo tenía todo.
    
    De verla en la iglesia a verla en un apretado pijama paseándose por su casa, cambio bastante mi perspectiva. Era una de esas milfs "gordibuenas". Todo lo que tenía mi novia, su madre lo tenía por dos, en resumen el doble de tamaño de sus pechos, un culo grande y parado. Pero la singularidad más grande que tenía, era su alegría e inocencia. Nunca me sentí intimidado por ella a pesar de que a veces se enojaba con su marido o con su hija enfrente de mí. Ella siempre me trató con respeto y no sabía que había metido un diablillo en su casa.
    
    Y hablando de su casa, era bastante bonita, claro que era heredada por la familia de su marido, tenía dos pisos, abajo estaba el living y ...
«1234...»