1. En el baño del trabajo


    Fecha: 10/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    Unos días después del encuentro sexual con Aidé, las cosas seguían calientes, ella seguía seduciéndome tanto por mensaje como en persona.
    
    Cada que miraba a verla ella se mordía los labios o cruzaba las piernas para que s ele viera todo, uf, estaba idiotizado pro esa mujer, que a pesar de su edad seguía inspirando a muchos.
    
    Ese viernes caluroso, ella traía una minifalda negra entallada, su blusa blanca marcando sus tetas y sus sandalias enseñando sus hermosos y cuidados pies, no podía dejar de observarla, la verdad la tenía parada y más con el chat que estábamos teniendo.
    
    A: ¡Me gustaría estar arriba tuyo otra vez!
    
    L: Neta, ¡hoy te ves más rica de lo normal!
    
    A: ¡Gracias, si ya vi que no dejas de verme!
    
    L: No me culpes, ¡es inevitable!
    
    A: ¡Ya apúrate a trabajar porque luego te quedas jajá!
    
    L: Con una distracción como tú, ¡esta cañón!
    
    Aidé seguía provocándome, subía más su falda, me mandaba fotos de ella en lencería, con poses sugestivas y gestos de lujuria, yo ya no aguantaba la excitación, entre el calor y la madura, no resistía más!
    
    Aun así, llegue casi al final del día, cuando todos se alistaban para irse Aidé se maquillaba frente a mí, yo miraba y disfrutaba el show, ¡dios mío!, ya no resistía mas así que se me ocurrió algo peligroso en ese momento.
    
    Espere a que algunos compañeros salieran y empecé a cazar a Aidé, en eso cuando vi que se dirigía al baño de mujeres que estaba en medio de las oficinas me pare y escondí entre unas oficinas ...
    ... para que nadie me viera y justo cuando iba a entrar al baño ¡la tome de la mano y la lleve hacia el baño “genérico” que es para hombres y mujeres!
    
    A: ¿Que te pasa?
    
    L: ¡Mamacita es que ya no aguanto!
    
    A: Espera, ¿aquí?
    
    L: ¡No me importa, solo quiero entrar en ti!
    
    A: ¡Luis, pero es peligroso!
    
    L: Me vale, ven, ¡sé que también quieres!
    
    Comenzamos a besarnos apasionadamente, la adrenalina invadía nuestros cuerpos, Aidé gemía y cerraba sus ojos, yo apretaba sus nalgas y sus muslos, ¡ella me besaba el cuello y poco a poco accedía a mis deseos!
    
    Me baje el cierre y saque mi verga que ya estaba dura, Aidé inmediatamente se agacho para comenzar a mamármelo, ¡uf que rico! la madura devoraba mi pene de manera excepcional, ¡yo miraba hacia la ventana esperando que nadie nos viera y trataba de no gemir mucho!
    
    A: ¡Deliciosa verga!
    
    L: ¡Síguele mamacita!
    
    Aidé me dio una muy rica mamada, pero como teníamos el tiempo contado, ya que su maridó venia por ella, la puse pie, levante su falda y le baje la tanga, la cargue ahoyándola en la pared del baño y la penetre rápido, tratábamos de hacer el menor ruido posible, pero era difícil, esa pose hacia que me apretara as rico mi verga, sin contar que me comía las tetas de Aidé que son grandes y duras y que ella me besaba y mordía el cuello, ese rapidin ya estaba tomando forma de un buen sexo!
    
    A: Ah, ¡nene que rico!
    
    L: ¡Aprietas magnifico, uhm!
    
    A: ¡Más, dame más duro!
    
    L: Tómala, ¡es tu castigo por seducirme!
    
    A: ...
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