1. Una madre desquiciada por su hijo


    Fecha: 13/10/2021, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos

    Por fin me había liberado de mi marido, ahora sería mi ex, un hijo de puta que por suerte no tendría que ver más. Vivo con mi único hijo, se peleaba constantemente con mi marido, hasta que se dejaron de hablar, yo siempre apoye a mi hijo y tenía razones para hacerlo, me defendía de lo violento que era su padre, varias veces me había pegado y con mi hijo llegaron a las trompadas. Por suerte esta relación enferma quedo atrás.
    
    Los días habían cambiado para siempre, ahora los dos vivíamos en armonía, mi nombre es Laura y tengo 38 años, mi hijo se llama Leandro y ya cumplió 19, es todo un hombre, termino la escuela y está buscando trabajo, la mayor parte del día se la pasa en casa, yo trabajo dos días de la semana en una oficina y los demás días desde casa.
    
    Leandro hace dos años está de novio y aunque su novia es media posesiva, yo me llevo relativamente bien con ella, tampoco me gusta molestarlos, prefiero que hagan su vida. Pero todo cambio de una manera inesperada.
    
    Un día temprano por la mañana me preparo para ir a la oficina, voy al baño y cuando abro la puerta del mismo, estaba mi hijo afeitándose frente al espejo, como lo hace todos los días, pero esta vez fue diferente, estaba completamente desnudo, como lo veo de espaldas veo su culo perfecto, duro, musculoso, como el de una estatua.
    
    -Perdón, perdón
    
    -Hola, Ma, está bien, no pasa nada, me estoy afeitando.
    
    -No, nada, termina que sólo quería hacer pis.
    
    -No hay problema ya termino, pasa si ...
    ... quieres.
    
    -No, está bien Lean, puedo aguantar.
    
    -Dale pasa que no miro.
    
    No digo nada, entro en silencio y me levanto el vestido, me bajo la ropa interior y me siento en el inodoro. No pude aguantar girar la cabeza y mirarle el pene por un instante. No podía creer lo que le colgaba entre las piernas, que tamaño impresionante, nunca imaginé que le haya crecido tanto. Rompo el silencio con el ruido del chorro de orina que expulsé con fuerza en el inodoro, las cerámicas del baño parecían que amplificaban los sonidos y ese pissss parecía interminable. Con total naturalidad me dijo.
    
    -Menos mal que te deje entrar sino ibas a inundar el pasillo.
    
    -jajaja no seas tonto, dale termina de afeitarte.
    
    - ¿Cómo me quedará si me afeito?
    
    - ¿la cara? Si siempre estas afeitado
    
    -No, la pija.
    
    -El pene ¿Por qué?
    
    Yo trataba de no mirar mientras me hablaba, pero siguió hablando del pene que le colgaba entre sus piernas.
    
    -Por Leila (la novia), vos sabes cómo es ella.
    
    - ¿Pero que le molesta?
    
    -Le molestan los pelos.
    
    Ya me había secado, así que me empiezo a subir la ropa interior y bajar el vestido. Yo mostraba cierto apuro en terminar, aunque era lo que menos quería en ese momento. La conversación siguió.
    
    -Pero no le hagas caso, es muy caprichosa.
    
    -No puedo negarme, hice que se depilase toda, yo se lo pedí y me hizo caso.
    
    -Bueno, está en vos darle el gusto.
    
    Él ya estaba terminando de afeitarse, mientras yo estando a su espalda, no podía alejar la vista del culo, me ...
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