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Una madre desquiciada por su hijo
Fecha: 13/10/2021, Categorías: Incesto Autor: tranque, Fuente: CuentoRelatos
... transpirada. Cuando voy caminando por el pasillo, escucho el sonido del agua caer de la ducha del baño, eso no es todo, escucho los gemidos de mi madre que eran casi gritos. La puerta del baño estaba abierta así que sin pensarlo miro, ahí estaban los dos bajo el agua, los dos de pie, mi madre de espaladas mientras mi hijo se la metía por atrás, parecían animales, los dejo a que terminen y sigo mi camino. Me siento en la cocina para tomar algo, los sigo escuchando gritar hasta que acaban, habrán sido unos diez minutos, los que parecieron una eternidad, después pasaron algunos minutos más y llegan los dos desnudos abrazados y se sientan a mi lado. Les ofrezco algo de tomar y quedamos los tres mirándonos en la mesa. Yo decido romper el silencio. -Esperemos que esto haya sido sólo una calentura, no quiero que se repita, esto que hicimos está mal. -jajajaja Laura, que tiene de malo el sexo, acaso lo pasaste mal. -No, no es eso, él no nos puede sacar nuestras calenturas, no lo podemos someter a nuestras necesidades. -pero Ma, ustedes no me someten a nada, yo las violaría todos los días, sin dudarlo, se las chuparía cuando lo necesiten, que más en la vida quiero. -Pero Leandro, esto no puede pasar, estas de novio y ella te puede dar lo que necesitas. Nosotras te hacemos mal. -Hija, casi tengo 60 años y en todos estos años nadie, ni tu padre me la metió en el culo como tu hijo, tiene un pene enorme y no es para una sola mujer. Tenemos que sentirnos alagadas que ...
... lo quiera compartir con nosotras, tal vez vos consigas algún hombre y te vuelvas a casar, pero yo no, tampoco tengo ganas, hay que vivir la vida que es una sola. Ahora vamos a pensar en otra cosa, me cambio y voy a ver a mi amiga, prometamos que vamos a hacer lo que nos haga disfrutar, sin cuestionamientos. -Quiero que los dos me prometan una sola cosa, que será un secreto entre nosotros tres. -Prometido. -Prometido. Mi madre se fue a vestir al igual que mi hijo, luego nos besamos y se fueron uno a ver a su amiga y el otro a su novia, quede sola y mientras me duchaba no paraba de pensar y masturbarme. Como cualquiera podría pensar, que fue una locura de un momento, algo pasajero y único, pero no fue así. Ese día fue en quiebre en nuestras vidas, tal vez fue un límite que al cruzarlo uno no puede volver atrás, por lo menos eso es lo que nos pasó. Al día siguiente me levanto a la mañana como lo hago todos los días en los que trabajo desde casa, pero es día fue diferente. Estaba preparando el desayuno en la cocina, cuando siento que entra Leandro, sin decir nada se arrodilla a mis espaldas, me levanta la bata con la que ando por casa y me empieza a chupar el culo con desesperación, la lengua parecía un dedo lubricado que buscaba mi ano. No lo pude impedir, fue más fuerte que mis prejuicios, sólo lo dejé hacer, ser un objeto, ser su cautiva. Me penetro por el culo como a una puta, casi una violación, se ponía ciego, como un animal que no se podía controlar, pero ...