1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (54/59)


    Fecha: 15/10/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... tobillos, tuvo un traspiés al levantar un pie para quitarse el zapato y cayó sobre mi, soltamos los dos la carcajada.
    
    -Si me matas no podré chupártela y no me darás por el culo. -Y al fin tenía libre su pene, sus gordas y peludas pelotas y sus musculosas y moldeadas piernas, me abracé a ellas y empecé a besar aquellos huevos de ensueño, aquí si había olores, olores fuertes de macho y la boca se me hizo agua.
    
    Lamí, comí verga y chupé con todas mis fuerzas hasta conseguir que Ian se derrumbara pidiendo piedad.
    
    -Para, detenta, ya vale, no quiero correrme aún.
    
    -Pero yo quiero comerme tu leche, tu polla me sabe rica. -no le tenía en cuenta los vómitos que me había producido al follarme con saña la boca, y llegar a metérmela toda ella en la garganta, porque me había encantado sentirme ahogado por esa carne tan rica.
    
    Pero hice lo que me pedía, él mandaba y me puse de pié, empezó a desnudarme, pero de medio cuerpo como él estaba, me quería encueradito del todo y entre los dos, y entre risas sofocadas, conseguimos dejarme como niño recién nacido.
    
    Me dirigió para que me arrodillara sobre la taza del váter y me sacó el culo elevándome.
    
    -Apóyate en el depósito y saca bien el culito. -se inclinó y lo primero que hizo fue lamerme el ano haciendo fuerza con la lengua para penetrarme, tenía ya dilatado el culo por sus juegos en la pista de baile, pero no lo suficiente para que me clavara la pija sin que me doliera, y se afanó en chupar y chupar mientras yo gritaba ...
    ... pidiendo mas lengua.
    
    -Dame Ian, se mi macho semental, estoy para ti, clávame lo que quieras amor, quiero el culo lleno. -y gritaba, sí, gritaba casi hasta llorar porque era una huracan lo que hurgaba en mi ano, era viento cálido, a veces fuego, era agua de lluvia torrencial.
    
    -¡Ayyy! Qué rico amor, que bien me comes. -vaya que si me comía y me metía los dedos, la lengua, y me soplaba, los ruidos que se escuchaban de fuera no eran importantes, no los prestábamos atención, alguien había abierto ligeramente la puerta y dos cabezas se asomaban viendo la escena de sexo en primer plano.
    
    Se canso de chupar y me azoto con dos nalgadas, que aún doliéndome, me hicieron gritar de gozo.
    
    -Ya estas listo, ahora tendrás tu premio. -me azoto en la raja con la verga, golpeaba fuerte haciendo que abriera y cerrara el ano, y de repente la situó y con suavidad pero sin detenerse me la metió hasta los huevos, me parecía pequeña aunque no lo era, y con mi mano le empuja del culo para que entrara más.
    
    -No tengo más amor, la tienes metida hasta los huevos.
    
    -Dame duro Ian, jódeme el culo.
    
    Ian era una máquina, además de fuerza imprimía enorme velocidad que conseguía hacerme sollozar de gusto.
    
    -Toma verga, toma, toma. -sus huevos retumbaban golpeando en mi perineo y a veces coincidía en el movimiento de mis huevos y se acarician entre ellos, o los pelos de sus cojones pasaban como plumas sobre los míos.
    
    -Me voy a correr Ian, no aguanto más. Fuerte, dame fuerte. -y sus movimientos ...