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La historia de Ángel, solo era un muchacho (36)
Fecha: 17/10/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Esa mañana tenía problemas que resolver y me comuniqué con mis profesores, primero con Oleguer que me los resolvió de la más eficaz manera, luego con Guido, y ya me despedía una vez recibidos sus aclaraciones y consejos. -Mañana volveré a llamarte, ahora pondré en práctica tus órdenes. -iba a interrumpir la comunicación cuando… -Espera Ángel… - y se quedó en suspenso unos segundos. -Ian no deja de preguntarme por ti, lo pasa mal pensando que fue el culpable de tu secuestro, que él hizo que salieras huyendo de la escuela. Se que igual no es bueno para ti recordarlo, pero lo está pasando realmente mal y le gustaría poderte pedir perdón. -le interrumpí para terminar la conversación. -El no fue culpable, hubiera pasado de cualquier manera, dile que no se preocupe y que estoy bien. Tu sabrás la mejor manera de hacerle entender y que deje de sentirse responsable por aquello. -Se lo diré de tu parte Ángel y seguro que le gustará saber que no le culpas, pero es que además creo que siente algo por ti y adivino lo que pueda ser. Nos despedimos antes de continuar explorando, en nuestra imaginación, lo que el varonil y hermoso muchacho pudiera sentir, sería inútil las veces que le dijera que no había sido su culpa si él sentía que lo era. Luego todo fue trabajo, tenía numerosas materias que atender y cuando me di cuenta era la hora de comer. En la comida Victoria comentó que estábamos invitados a la fiesta de celebración del dieciocho cumpleaños de Irina, y que ...
... había encargado a una tienda la ropa de Alvaro y mía para la celebración. Entonces tomé la decisión de adelantar mi conformidad al acuerdo que la muchacha me propuso, no sabía el por que, pero presentía que ese día sería importante, y que en su familia querían celebrar algo mas que el cumpleaños de su mayoría de edad. Volví al piso de arriba y, después de limpiarme la boca, me dispuse a descansar adormecido hasta que llegara el momento en que Marcos me recogiera. En ese momento de tranquilidad volví a analizar mi situación, ¿y para qué?, para llegar a la conclusión de que debía permitir que los acontecimientos se fueran presentando y entonces me enfrentaría a ellos. No deseaba volverme loco con tantos frentes abiertos. Marcos hizo sonar el claxon de la ranchera dos veces cuando llegó, era su forma de avisarme, y también de que no pensaba salir del auto. Terminé de prepararme abrigándome temeroso del frío intenso que hacía. Había dejado de nevar hacia la media mañana pero, en cambio, el frío había aumentado bajando de los cero grados. Nos habíamos alejado unos kilómetros cuando detuvo el vehículo en el arcén, se volvió para mirarme y me cogió en sus brazos, solamente para tenerme abrazado. -¿Cómo está mi lindo bebito? -después de unos segundos levanté el rostro y le miré. -¿No vas a darme un beso? -me separó sujetándome del hombro y miró observando hacia adelante y por el espejo retrovisor. -si iba a ser mi amante, si él lo quería así, deseaba que me demostrara ...