1. Odio


    Fecha: 20/10/2021, Categorías: Incesto Autor: AlexaCuenta, Fuente: CuentoRelatos

    Simplemente, una relación indebida.
    
    A veces me doy asco, vergüenza, me dan ganas de matarme y hacerme daño. Y es que tío, me has corrompido y de la peor manera posible.
    
    Cuando empezaste, con caricias sobre mis piernas, abrazos desprevenidos, yo quedaba helada. ¿Pero qué podía hacer? Un día mostré mi inquietud a mi abuela, en la que confiaba más en todo el mundo, y ella solo me dijo: ay amor, tú lo ves raro porque no has crecido con tu papá, pero así es el amor de padre e hija, tu tío te quiere como a su hija.
    
    Claro, yo estaba mal y encima loca malinterpretando tu forma de darme querer. Así que cada vez que lo hacías, yo te dejaba hacerlo.
    
    Comencé a sentir cositas, lo que me hacías me generaba algo… amor? satisfacción? placer? Lo que fuera, me hacía sentir bien y me descubrí buscándote a ti y tus caricias. Hasta que un día dejaste de hacerlo. Hice algo mal? Estabas bien?
    
    En un viaje familiar, decidimos quedarnos unos días fuera de la cuidad. Éramos muchos y un carro pequeño, me senté a tu costado, estábamos tapados con una frazada y, nuestras piernas estaban muy cerca, podía sentir tu calor, tus vellos sobre mi piernita. Maliciosa y algo caliente acaricié a escondidas tu pierna, como lo hacías tú conmigo, me miraste fijamente y extrañado como diciendo: ¿qué haces? Comencé a acercar lentamente mi mano a tu entrepierna, y tú a mover tu pierna, en cuanto me sacaste de una la mano.
    
    Me sentí mal. ¿Qué hacía? Era obvio que había confundido las cosas. Solo me ...
    ... veías cómo tu sobrina querida, avergonzada y con la moralidad puesta, quería que me tragara la tierra.
    
    Cuando llegamos al lugar, hacía un frío tremendo. Aún así, mis primos me insistían para ir a una fiesta, de uno de sus amigos allí. Accedí, quería olvidarme de ti por un momento.
    
    Me puse un lindo vestido crema corto, con unas tiritas minúsculas que cubrían mis hombros, un labial rosa. Y unos tacones que no necesitaba ya que era alta, debido a mi herencia familiar. Era hermosa y resaltaba. Si bien no tenía grandes pechos, ni un cuerpo voluminoso, mi rostro era muy bello y encantaba. Cuando bajé, me miraban orgullosos y atónitos: “qué linda mi prima!”
    
    -Mariam a qué hora llegará? -pregunté ya finalizando la reunión.
    
    -No vendrá ella, sino el tío Pablo, ya debe de estar llegando.
    
    -¿No iba a venir Mariam? -pregunté curiosa.
    
    -Sí, pero el tío quiso venir, mejor, quizás nos lleve a comer que tengo un hambre voraz.
    
    Al ir a comer y luego volver a la casa de campo alquilada, y ya muy tarde. Todos un poco ebrios menos mi tío, fuimos uno a uno a nuestra habitación, yo compartía habitación con mi hermana pequeña, estaba a punto de entrar cuando escuché un susurro a mis espadas.
    
    -Alexa... podemos conversar? -eras tú, tan guapo, perfecto e ideal (o eran los efectos del alcohol jaja).
    
    No lo dude, y acerté con la cabeza. Te seguí al tercer piso, en la zona de la azotea-jardín.
    
    -Bonita la casa, verdad? -me dijo.
    
    -Es bellísima.
    
    -Hoy te divertiste mucho?
    
    -La ...
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