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Debut familiar (Primera parte)
Fecha: 20/10/2021, Categorías: Gays Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
... interior de mis muslos los masajeó. No pude evitarlo, note como mi pene tenía principio de erección. Se dio cuenta (como yo sé a día de hoy que el cabrón tenía un olfato de sabueso) y dio más energía a sus manos. Yo me mordía la lengua, llevaba ya casi media erección. Entonces me dijo que me diera la vuelta. Vi como cogía un especulo — un aparato para abrir las paredes anales — y una pequeña pila. Examino mi conducto. Emitió un murmullo de aprobación. Dijo que me diera la vuelta. ¡No me lo podía creer! ¡Mi erección era total! — Estás al 100% Jesulin — dijo con brillo en los ojos y mirada profunda — ¿Te pasa a menudo? — Yo… yo… yo… n-n-no sé… que me pasa Tío. — Tranquilo, es la naturaleza — dijo en un tono de seguridad, como quien está acostumbrado — . Intentaremos bajar esa bandera, pasa a la silla camilla, estarás más cómodo. Una vez acomodado en esa especie de butaca como la de los dentistas mi tío se sentó en un pequeño taburete delante mía y con la mano izquierda sospeso mi escroto mientras me miraba a los ojos. — Tienes los ojos azules como tu madre, y no tienes ni vello, has desarrollado un físico bastante peculiar — en ese instante cogió con la otra mano la base de mi pene — ¿Te la has medido nunca…? Unos 14 diría yo. Me friccionaba el glande con su pulgar, sentía como mi polla estallaba. Extendió mi orificio del glande con los pulgares de ambas manos, parecía una pequeña boca que sonriera en un mi capullo. No podía evitar el moverme en pequeños ...
... círculos. — Tranquilo, tranquilo… Relájate Jesulin — dijo al mismo tiempo que hacía una arriba y abajo con la mano apretada en la polla. Mi prepucio subía y bajaba, de repente se paró. — ¡sí! ¡Sí! ¡más! — exclamé excitado. — No seas impaciente, ahora te haré un buen pajotazo. Se quedó mirando el glande y escupió sobre el, empezó un pajeo lento. Yo estaba excitadísimo. Volvió a pararse. — ¡Más! ¡Sigue… por favor tío… sigue! — volví a exclamar. — Lame un poco — me dijo poniendo su dedo corazón en mi boca — ensaliva bien. Con el dedo ensalivado me introdujo el dedo en mi zona anal, al mismo tiempo que con la otra mano iniciaba subes y bajas. Yo lo flipaba, joder, flipaba colores; mi tío estaba en su puta salsa. Hizo rotar mi polla a los lados arriba, la volteaba sin parar de pajearme. — ¡¡Ufff!! ¡¡Ohh!! ¡¡Dios!! ¡¡Sí!! ¡¡Así!! ¡¡Así!! — dije entre gemidos. — ¡Te quieres correr! — dijo mientras aceleraba el ritmo — . A ver esa leche, ¿te viene ya ehh? — preguntó al mismo tiempo que me introducía todo el dedo en mi ano. — ¡¡Sííí!! ¡Ya… Ya…! ¡¡¡Me corroooo!!! — grité con toda mi alma. Leché con potencia y abundancia, al ser pajeado con mi polla en vertical mi polla escupió la lefa hacía lo alto trazando un arco en su cenit y cayó a plomo sobre la parte baja de la butaca camilla al lado de mis tobillos. — Llevabas mucha leche acumulada — dijo mi tío con su dedo pulgar y índice lleno de semen aún con su mano en mi polla — . Me da que tenemos nuevo ...