1. Gina y el séptimo piso


    Fecha: 22/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: rickmaster16, Fuente: CuentoRelatos

    Gina y yo vivíamos un idilio. Una romántica aventura prohibida. Una vez por semana, durante la hora del almuerzo nos escapábamos a un motel cercano a tirar. Nos turnábamos para salir, primero uno y a los cinco minutos el otro con el afán de no levantar sospechas entre la gente del trabajo. El primero esperaba al otro a dos cuadras de la oficina y tomábamos un taxi con rumbo al delirio. Volvíamos justo a tiempo para almorzar y volver al trabajo.
    
    Para este entonces ya estábamos muy entrelazados, cuando llegábamos al motel nos volvíamos uno, los cuerpos encajaban perfectamente. La ponía a chupar por largos minutos viendo su cuerpo delgado contonearse en el espejo encima de la cama. Ella me decía “cosita”. Me sentía algo culpable, yo tenía una novia que a la postre sería mi esposa, pero aquello era muy intenso.
    
    Un día llegó con una sorpresa para mí. Llegamos al motel, nos desnudamos y la vi sacar de su mochila una correa de perro de color rosado. Se acercó a mí, me la entregó. Pude ver que traía una placa, decía “Cosita”. Se la enrolló en el cuello, se puso en cuatro patas y le di un paseo por toda la habitación deteniéndonos constantemente para que me mamara la verga. Era el tipo de cosas que hacíamos, era increíble.
    
    Yo trabajaba en el sexto piso, ella en el quinto. Chateábamos todo el tiempo, a veces de cualquier cosa, a veces de sexo. Resultaba yo a las tres de la tarde con una erección de los mil demonios con ganas de raptarla hacia nuestro escondite, aunque ...
    ... claramente era imposible a esa hora. Pero se iba a encontrar la forma…
    
    -¿Qué haces? -le pregunté en el chat.
    
    -Estoy terminando algo, cansada -respondió.
    
    -¿Tan cansada como para tragarte toda mi leche?
    
    -ufff, para eso nunca estoy cansada cosita
    
    -La tengo dura, vamos para el motel
    
    -jajaja bobo, a esta hora no se puede
    
    -Yo sé, pero tengo muchas ganas de ponerte en cuatro y darte duro
    
    -ufff cosita basta jejeje
    
    -Por qué no subes y me la chupas acá en el puesto, que lo sepan todos
    
    -jajaja si? Mejor no jejeje
    
    -bueno vamos al baño
    
    -nos puede ver alguien oye, estás loco, me encanta
    
    -debe haber un lugar…
    
    Mi mente empezó a recorrer todo el edificio en busca de un lugar en donde pudiera saciar mis ganas de cogerme a Gina. No había muchos lugares para tales fines. De repente lo encontré.
    
    En el séptimo piso no había nada, solo una puerta que daba a la azotea del edificio, siempre estaba cerrada. Frente a la puerta había un espacio de 2x2 metros más o menos justo al terminar la escalera. Nadie subía, solo la gente de mantenimiento de vez en cuando.
    
    -Creo que sé dónde podemos vernos -Le escribí.
    
    -¿Dónde? -Respondió.
    
    -El séptimo piso
    
    -Peligroso, que tal que suba alguien?
    
    -Yo sé que es peligroso, no te gusta?
    
    Hubo una pausa larga.
    
    ¿Cómo hacemos? -Me escribió.
    
    Me levanté de mi puesto y caminé un largo pasillo que llevaba al hall del sexto piso. Me asomé a la escalera que daba al séptimo piso y pude ver la gran puerta blanca de metal ...
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