1. Una nueva experiencia en el Ejército


    Fecha: 22/10/2021, Categorías: Gays Autor: AndresAlterEGO, Fuente: CuentoRelatos

    ... disimuladamente pude ver su abdomen, era muy bien definido, miré más abajo, con miedo de que se me parara, pude ver todo su pene, era realmente provocativo, no estaba erecto, sin embargo medía como 10 cm, no circuncidado, de color claro, con una cabeza bien definida y sin muchas venas, además sus bellos eran muy pocos y se veían claros y delicados. Tuve que aguantarme para que no se me notará, me termine de duchar y me tape con la toalla, mi pene había crecido, aunque no estaba totalmente erecto. Creo que él no noto nada, también se terminó de duchar y nos fuimos a vestirnos como si nada hubiera pasado.
    
    Por esos días comenzamos a salir a patrullar por las calles, lo que más se cogía era marihuana y navajas. Un día en una patrulla Pérez y yo requisamos a unos tipos y decomisamos varios cigarros de marihuana, Pérez se empacó algunos y me pidió que no dijera nada. El resto los entregamos, ese día me di cuenta que el fumaba, yo nunca lo había hecho, pero sentía curiosidad.
    
    Una semana después me tocó salir de nuevo de patrulla, a Pérez lo dejaron organizando un armamento junto con cuatro soldados más. Cuando me monté al camión, el me grito: “Acodarte de mí encargo, cuento con vos”. Inmediatamente entendí a qué se refería, ese día decomisé muchos cigarros, pero entregué sólo la mitad, el resto lo dejé guardado. Cuando llegué al Batallón, Pérez me preguntó por el encargo, yo le dije que estaba listo. Quedamos que se lo entregaba después de la recogida (Formación que se hace ...
    ... en horas de la noche antes de ir a dormir).
    
    Después de la recogida nos vimos en la plaza de armas, le dije que le tenía como 10 cigarros. El me pidió que lo acompañara a fumarse uno, a mí me dio miedo que nos pudieran ver, pero lo acompañé. Simplemente lo seguí, no sabía para dónde íbamos, él me dijo que me iba a mostrar el aeropuerto, pero que no le podía decir a nadie donde estaba.
    
    Pasamos por uno de los puestos de guardia, él le pidió al centinela que, si bajaba alguien, nos avisara, el centinela aceptó, Ya conocía a Pérez y sabía a qué iba. Bajamos al polígono y él se metió por una zona boscosa, luego avanzó un poco y vi un claro rodeado de árboles con unas bancas hechizas de madera. Todo estaba totalmente tapado por los árboles, excepto ese claro que era apenas iluminado por la luna.
    
    Nos sentamos, el organizó uno de los puchos y lo prendió. Comenzó a fumar mientras charlábamos, me ofreció y yo probé un poco, luego un poco más. La verdad me gustó, aunque me detuve porque ya me sentía algo trabado. Seguimos conversando mientras él seguía fumando, pasamos por todos los temas hasta que me preguntó si tenía novia en la ciudad. Yo le dije que sí, que me hacía mucha falta. Él me dijo que a él también, que sobre todo le hacía falta tener sexo con ella.
    
    En términos burlescos me dijo que estaba muy cargado, que casi se chorreaba. Yo me reí, le dije que se masturbara para que fuera aguantando, porque todavía faltaba mucho para ir a casa. Luego, no creí lo que pasaba, el, ...
«1234...»