1. El abuelo (Parte 1)


    Fecha: 30/10/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... sobre mi mochila y le acaricié su polla tomándola en mis manos y sobando sus huevos. Se nos puso a él y a mí muy levantadas. La mía se me ponía siempre en ángulo obtuso con respecto a mi vientre, pero a él le iba directamente hacia su ombligo. Acaricié su bolsa separando los testículos que me apetecía ponerme en la boca, lo intenté, pero me dijo que ahí no, que nos pueden ver. Miré y, en efecto, había gente no muy cerca pero mirando. Así que nos sentamos de espalda a ellos y mirando al mar.
    
    Nos pusimos muy juntos, yo le sobé su polla para que se mantuviera y él hacía otro tanto. Me di la vuelta y ya no estaban los voyeurs y lo abracé y le besé. Jamás nadie me había besado como besaba Anselmo, me metió la lengua hasta la garganta y estuvimos largo rato, allí sentados, acariciando nuestros cuerpos y besándonos. Nos tumbamos y nos pusimos de frente, mirándonos. ¡Qué agradable conversación! Me contaba de su casa, de su familia, de la novia que se le murió de un cáncer antes de casarse, de su decisión de no volverse a casar por el descubrimiento de su orientación sexual, tras la muerte de su novia. Que había ido al sicólogo ya siendo mayor y descubrió que no era una enfermedad, sino su ser.
    
    Me preguntó por mi familia. Le dije la verdad que sabían que soy gay, que a mi padre le da lo mismo, a mi madre le costó un poco, pero que, como soy muy cariñoso con ella, lo lleva bien y no me incomoda. La que está feliz es mi hermana. De estas cosas hablábamos y había pasado algo más ...
    ... de una hora. Nos metimos al agua, azul, cálida, mimosa y agradable, mar tranquila. Nadamos juntos y nos abrazamos en el agua, nos besamos y nuestras pollas se chocaron. Como ambos éramos entonces de la misma estatura aproximadamente, todos los miembros de nuestro cuerpo estaban a nivel. Cuando salimos del agua me mostró sus documentos. Su nombre era Anselmo y su edad 72 años. Entonces, le mostré mi DNI y leyó que me llamo Juan Pablo y que tenía entonces 19 años.
    
    Entonces me invitó a ir a su casa esa misma noche y a pasarme allí una semana o más con él.
    
    — Mira, yo dependo de mis padres, esta noche no he avisado y tendré que cenar con ellos, pero yo te aviso y, en dos o tres días, seguro que voy a tu casa. Antes te llamaré para que no sea sorpresa.
    
    — Yo vengo a recogerte. Ya llevo 7 años jubilado de la banca y no tengo nada que hacer, me encantará que me acompañes todo el tiempo que quieras.
    
    — Pero sin incomodarte.
    
    — Me gustas, niño, me gustas mucho.
    
    — Estoy gratamente sorprendido contigo, papi… humm…, ¿no te molesta que te diga papi o si?
    
    — No, no me molesta, mas bien me gusta…, eres encantador.
    
    — Gracias, y tú eres muy sorprendente.
    
    — Como no podrás venir conmigo hoy a mi casa, ¿quieres que tomemos habitación en hotel por unas horas?
    
    — No, papi, prefiero allá —señale la pinada— que nos contemple el cielo, quiero que me folles y me partas el culo.
    
    — ¿Vamos?
    
    — Vamos y luego venimos para bañarnos y limpiarnos, porque tus huevos ya pesan, papi, ...
«1...3456»