1. Jefe Cumplidor


    Fecha: 02/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... terminen, porque sé que me espera un buen polvo.
    
    Algunas veces los espío. Ver a mi mujer con la boca llena de aquel cipote es alucinante. Y cuando se la está follando, casi nunca puedo resistirme y termino haciéndome una paja, llenándome de leche por todas partes. No es habitual convertir una fantasía en realidad.
    
    Liliana
    
    Me parecía una hipocresía negar mi afición por las pollas grandes, aun cuando mi marido la tenga más bien pequeña (pero no diminuta, tampoco voy a exagerar). No estoy de acuerdo con la opinión de algunos sexólogos en el sentido que lo más importante de un miembro viril no es su tamaño sino su habilidad en la actuación. Creo que una buena polla de 20 o 25 centímetros resulta mucho más placentera que una de 12 o 14 (aunque aseguran que la media occidental es 15).
    
    El tópico de que una verga grande hace que te duela el coño en el momento de la penetración, nada tiene que ver conmigo. Mi almeja absorbe todas las pollas, por inmensas que sean –como lo es la de Andrés, el jefe de mi marido y mi amante actual- No me importa cuán hábil pueda ser una picha, ya que ...
    ... soy yo quien juega con ella. Y cuando digo jugar, no me refiero solo a los movimientos del gran manubrio dentro de mi vagina. Hablo de mis contracciones, contorsiones, meneos rotatorios y demás ejercicios y, naturalmente, de mis prolongadas mamadas. Pasar la lengua en todas direcciones (largo, ancho y círculo) constituye un placer sexual único, indescriptiblemente mejor que el que te depara una polla pequeña, que pronto se termina y da poco de sí.
    
    Sé que muchos lectores pensarán que Julián y yo somos una pareja amoral y despreciable. Acepto lo de amoral, pero no el término "despreciable". Julián tolera que me folle a su jefe porque sabe perfectamente que disfruto haciéndolo y más que nada, el desea que yo me encuentre sexualmente feliz y satisfecha. Pero, por otra parte, se ha dado cuenta de que también lo beneficia a él ya que, después de tirarme a Andrés, yo tengo unas ganas inmensas de que me la meta mi marido.
    
    Dimensiones de polla aparte, yo quiero a Julián, mucho más que a Andrés y si supiera que el sufre o se deprime por mis actividades sexuales, las abandonaría de inmediato. 
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