1. Aislados (Parte II): Día 3


    Fecha: 04/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Jeroct, Fuente: CuentoRelatos

    ... dándome una chupada espectacular. No dejaba de tocar mis huevos y mi periné mientras bajaba y subía frenéticamente con su boca y lengua a lo largo de mi falo. El orgasmo. Una primera descarga de semen. Gaby no se movió y la recibió directo a su garganta. Después de la primera vinieron 3 o 4 más. Ella seguía chupando como si de un helado se tratara. Mi cuerpo se retorció, se estiró y se contrajo con aquel orgasmo. Ninguna chica, en mis escasos encuentros sexuales, se había dado a la tarea de chuparme como lo hacía mi prima esa noche y, mucho menos, tragar todo mi semen. Mi cuerpo y mi miembro se fueron relajando, pero mi prima no dejaba de chupar y lamer. Parecía que quería dejarla limpia. Luego me tomó de la mano y casi a rastras me llevó hasta el baño. Y allí estábamos los dos, agitados, desnudos, sudorosos, ella con la concha roja de tanto estímulo manual y yo con la pija también roja, ya medio fláccida y con el glande brillante.
    
    -Decidí tragarla para no ensuciar la única sabana de la cama donde dormimos-. Dijo ella mientras se miraba al espejo viendo si no tenía ningún rastro de mi leche en su cara-. No va a pasar de nuevo.
    
    -¿Sabe mal?- Fue lo único a lo que atiné preguntar.
    
    -No, no sabe mal. Me encanta el sabor de la leche. Pero no quiero que te confundas, Fredo. No porque te masturbé, te la chupé y me tragué tu leche significa que lo voy a hacer cada vez que se te antoje.
    
    -Nunca pensé eso, Gaby. De verdad me tomaste de sorpresa. De hecho, ni imaginaba que ...
    ... podíamos llegar a tanto.
    
    -Bueno, primo. Llegamos a donde teníamos que llegar y nunca más. ¿Queda claro?
    
    -Sí. Queda muy claro. Pero y si mi tía...
    
    -Mamá no tiene que enterarse de esto- me interrumpió casi de inmediato.
    
    -No, lo decía por si nos escuchó.
    
    -No lo hizo. Cuando se toma esa pastilla para la migraña queda como muerta. –Esta vez se sentaba en el inodoro para orinar-. Podrían violarla y no sentiría nada.- Me reí nerviosamente con su comentario sin entender por qué lo habría hecho. Sin embargo volví a la realidad en pocos segundos.
    
    -Correte que me meo –le dije en el mayor tono de confianza que nos teníamos. Ella se colocó en el bidet para asearse mientras yo empujaba con fuerza la orina que venía de mi vejiga. Mientras estaba sentada en el bidet dejando que por su vagina corriera el agua mira mi miembro casi con dulzura y mientras le da un golpecito con uno de sus dedos en mi glande me dice “está muy linda, por cierto”. Se levantó, se secó y se fue a la cama. Yo me quedé pensando en lo que habría querido decir más allá de lo que dijo. A ella le gustaba jugar con mi mente, pero también era la única persona en el mundo que sabía contenerme cuando sufría mis picos de ansiedad.
    
    Me metí a la ducha pensando en lo que había pasado minutos antes y mi pija quiso ponerse dura de vuelta. Mientras tomo la toalla para secarme y salir de la ducha aparece mi tía con todo el esplendor de su desnudez dispuesta a sentarse a orinar. No pude evitar la erección. Vane tenía ...