1. Mi primera vez en un polideportivo


    Fecha: 08/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: lyssandre, Fuente: CuentoRelatos

    Mi nombre es Lina, mi historia ocurrió en verano, había cumplido 18 años y aún no había hecho nada con nadie, ni siquiera me había besado o como dicen los adolescentes “no me había quitado el boquerón”. La relación más cercana con un chico las tuve en el instituto con Diego, que a pesar de tener novia se sentaba conmigo en clase y se acercaba mucho a mí. Recuerdo el día de mi cumpleaños, Diego me encontró en los pasillos y me estampó contra la pared rodeándome con sus brazos. No estoy acostumbrada a que me den abrazos y me ruboricé un poco. Detrás de nosotros apareció Carla clavándome la mirada, sentí como me producía una sensación agridulce, era la novia de Diego. No había hecho nada malo, así que fue algo satisfactorio ver su cara. Bueno, esta historia la dejamos para otro día, vamos al grano…
    
    Había conocido hace unos meses un chico por internet, Marcos, y la verdad es que me había dado mucha confianza, así que decidí quedar con él aquel verano. Algunas veces tenía ciertas dudas y pensaba que era demasiado inexperimentada para quedar con un desconocido, porque realmente no nos conocíamos… Sin embargo, me armé de valor y me inventé una excusa para salir de casa durante todo el día. Además, Marcos me gustaba mucho, era muy atractivo y compartíamos aficiones en común.
    
    El día de nuestra quedada me puse unos shorts y una blusa roja que combinaba con el color dorado de mi pelo. Sorprendentemente, fue muy puntual y educado, me dio dos besos y decidimos ir a dar una vuelta ...
    ... por el campo, ya que en mi pueblo no tenía alojamiento. Siempre ha existido cierta química entre nosotros, aunque sólo habíamos hablado en videollamada. Y lo mejor es que me atraía demasiado, era mucho más guapo en persona y se había arreglado demasiado para quedar conmigo. Al principio no podía mirarlo a los ojos, me daba demasiada vergüenza, pero después de un rato nos sentamos en el suelo, sólo podíamos observar árboles frutales a nuestro alrededor, así que fue mucho más entretenido miramos. Esto aumentó mi deseo de darle un beso y sin pensarlo más me acerqué a él y le robé un primer beso bastante suave.
    
    Tras un primer beso, vinieron muchos más, algo más intensos, jugaba con su lengua y mordía su labio inferior. Cuando decidí acomodarme encima de su pantalón sentí como su respiración se aceleraba, podía sentir sus pulsaciones sin apenas tocarlo.
    
    -¿Qué te pasa? Parece que estás un poco nervioso -dije en un tono vacilante-.
    
    -Más que nervioso, estoy bastante cachondo... -respondió susurrándome.
    
    En ese momento me había puesto colorada, en realidad ya sabía que estaba cachondo porque notaba el bulto de su pantalón en mi entrepierna, pero escucharlo de su boca me trasladaba a otro nivel y me hacía sentir deseada, una sensación que navegaba por todo mi cuerpo y recorría mis partes más íntimas.
    
    No estaba segura de lo que estaba haciendo pero lo hice, en un arrebato de pasión le bajé los pantalones en mitad del campo y dejé su polla al descubierto, me quedé un momento ...
«123»